Longevity & AgingArtículo de investigaciónDe pago

Los biomarcadores en sangre están reescribiendo el modo en que diagnosticamos la enfermedad de Alzheimer

Una revisión de referencia publicada en The Lancet traza el panorama diagnóstico en evolución del Alzheimer, destacando cómo los biomarcadores en sangre podrían transformar pronto la práctica clínica a nivel mundial.

lunes, 11 de mayo de 2026 0 visualizaciones
Publicado en Lancet
Close-up of a blood sample vial labeled with a brain scan icon, beside a glowing amyloid PET scan image in a clinical lab setting.

Resumen

Una importante revisión publicada en The Lancet en 2025, realizada por un equipo internacional de destacados investigadores en demencia, examina el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer, que está cambiando con rapidez. Antes de que existieran los biomarcadores, el diagnóstico definitivo requería un examen post mortem. Hoy en día, la imagen PET y el análisis del líquido cefalorraquídeo permiten detectar β-amiloide y tau hiperfosforilada —los marcadores moleculares distintivos del Alzheimer— en vida, lo que posibilita un diagnóstico diferencial preciso y la evaluación de elegibilidad para las nuevas terapias antiamiloide aprobadas recientemente. La revisión destaca que los biomarcadores basados en sangre, ya disponibles en algunos países, representan la próxima revolución diagnóstica. Estas pruebas accesibles podrían transformar radicalmente el modo y el lugar en que se diagnostica el Alzheimer, con el potencial de reducir la carga sobre los centros especializados y de reconfigurar los sistemas de salud en todo el mundo.

Resumen detallado

La enfermedad de Alzheimer se encuentra entre las afecciones más temidas y costosas asociadas al envejecimiento, y representa una de las principales causas de discapacidad y gasto en atención social a nivel mundial. Durante décadas, un diagnóstico definitivo solo era posible tras la muerte, mediante examen post-mortem del cerebro, una limitación fundamental que obstaculizó tanto la atención clínica como el desarrollo terapéutico.

Este primer artículo de una serie de The Lancet revisa el estado actual del diagnóstico del Alzheimer en entornos especializados. Los autores describen cómo los médicos realizan diagnósticos diferenciales para determinar si la patología del Alzheimer —concretamente, la deposición cerebral de placas de β-amiloide y ovillos de tau hiperfosforilada— contribuye al deterioro cognitivo de un paciente.

La revisión destaca que la neuroimagen por PET y el análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR) permiten ahora el diagnóstico a nivel molecular durante la vida del paciente. Estos biomarcadores de la desregulación de β-amiloide y tau no son simplemente herramientas de confirmación; actualmente constituyen un requisito indispensable para determinar la elegibilidad para inmunoterapias antiamiloide recientemente aprobadas, como lecanemab y donanemab, lo que supone un cambio fundamental en la práctica clínica.

De cara al futuro, los autores anticipan que los biomarcadores en sangre —que miden tau fosforilada en plasma, cocientes de amiloide y marcadores de neurodegeneración— desencadenarán una segunda revolución diagnóstica. Ya disponibles en algunos países, estas pruebas ofrecen una accesibilidad muy superior a la que pueden proporcionar el PET o la punción lumbar, lo que podría permitir el diagnóstico en atención primaria y en entornos con menos recursos en todo el mundo.

La revisión presenta advertencias importantes: se basa en una síntesis narrativa sin una metodología de revisión sistemática formal, y la utilidad clínica de los biomarcadores en sangre en poblaciones y sistemas de salud diversos aún no está completamente validada. Además, muchos de los autores declaran amplias relaciones con la industria farmacéutica que desarrolla diagnósticos y tratamientos para el Alzheimer, lo que exige una interpretación cuidadosa del enfoque y las conclusiones del trabajo.

Hallazgos clave

  • PET and CSF biomarkers now allow molecular-level Alzheimer's diagnosis during life, replacing post-mortem confirmation.
  • Biomarker testing is now mandatory to determine eligibility for approved anti-amyloid therapies like lecanemab.
  • Blood-based biomarkers measuring plasma tau and amyloid are already available in some countries and signal a new diagnostic era.
  • Accessible blood tests could shift Alzheimer's diagnosis from specialist centers to primary care globally.
  • The diagnostic journey in specialist settings centers on differential diagnosis of β-amyloid and tau pathology as contributors to impairment.

Metodología

Se trata de un artículo de revisión narrativa —el primero de una serie de artículos de The Lancet sobre la enfermedad de Alzheimer— elaborado por un panel internacional de 18 destacados investigadores y clínicos especializados en demencia. El artículo sintetiza la evidencia actual sobre prácticas diagnósticas, tecnologías de biomarcadores y flujos de trabajo clínicos en unidades especializadas de memoria. No se empleó recopilación de datos primarios ni metodología de revisión sistemática.

Limitaciones del estudio

Como revisión narrativa sin metodología sistemática, puede reflejar las perspectivas y el enfoque de sus autores, muchos de los cuales tienen amplios vínculos financieros con empresas farmacéuticas activas en el diagnóstico y tratamiento del Alzheimer. Los datos sobre el rendimiento de los biomarcadores sanguíneos en poblaciones étnica y clínicamente diversas siguen siendo limitados, y la implementación clínica generalizada varía considerablemente según el país y el sistema de salud.

¿Te ha gustado este resumen?

Recibe la última investigación sobre longevidad en tu bandeja de entrada cada semana.

Introduce tu correo electrónico para suscribirte: