Brain HealthComunicado de prensa

Un estudio cerebral revela que el autismo y el TDAH comparten las mismas vías biológicas

Nueva investigación sugiere que el autismo y el TDAH podrían ser dos caras de la misma moneda biológica, impulsados por la intensidad de los síntomas más que por las etiquetas diagnósticas.

viernes, 10 de abril de 2026 5 visualizaciones
Publicado en ScienceDaily Brain
Article visualization: Brain Study Reveals Autism and ADHD Share Same Biological Pathways

Resumen

Los científicos han descubierto que el autismo y el TDAH pueden compartir los mismos patrones cerebrales y genéticos subyacentes, lo que pone en cuestión los límites diagnósticos tradicionales. Los investigadores analizaron imágenes cerebrales de 166 niños y encontraron que la gravedad de los síntomas del autismo, y no el diagnóstico formal, predecía patrones específicos de conectividad cerebral. Los niños con rasgos autistas más pronunciados mostraron conexiones persistentes entre las redes cerebrales responsables del pensamiento social y la función ejecutiva. Estos mismos patrones aparecieron tanto en diagnósticos de autismo como de TDAH, lo que sugiere mecanismos biológicos compartidos. Los hallazgos respaldan la concepción de las condiciones del neurodesarrollo como un espectro en lugar de categorías separadas, lo que podría conducir a tratamientos más personalizados basados en perfiles de síntomas en lugar de etiquetas diagnósticas.

Resumen detallado

Un estudio innovador publicado en Molecular Psychiatry revela que el autismo y el TDAH pueden estar conectados de manera fundamental a nivel biológico, compartiendo patrones comunes de conectividad cerebral y firmas genéticas que trascienden las categorías diagnósticas tradicionales.

Investigadores del Child Mind Institute analizaron imágenes cerebrales de 166 niños verbales de entre 6 y 12 años con diagnóstico de autismo o TDAH. Descubrieron que la gravedad de los síntomas del autismo, más que el diagnóstico formal, predecía patrones específicos de redes cerebrales. Los niños con rasgos autistas más pronunciados mostraron conexiones más fuertes entre las redes frontoparietal y de modo predeterminado, que regulan el pensamiento social y la función ejecutiva.

En el desarrollo cerebral típico, estas conexiones entre redes disminuyen de forma natural con el tiempo, lo que permite la especialización. Sin embargo, este proceso de maduración parece estar alterado en niños con rasgos autistas graves, independientemente de si tienen un diagnóstico de autismo o de TDAH. El estudio empleó técnicas computacionales avanzadas para relacionar estos patrones cerebrales con datos de expresión génica, lo que reveló una superposición con genes previamente vinculados a ambas condiciones.

Estos hallazgos sugieren que las condiciones del neurodesarrollo existen en un espectro biológico más que como categorías diferenciadas. Esta comprensión dimensional podría revolucionar los enfoques terapéuticos, desplazando el foco desde las intervenciones basadas en el diagnóstico hacia terapias personalizadas dirigidas a perfiles de síntomas específicos y patrones cerebrales subyacentes. La investigación respalda lo que los clínicos observan en la práctica: algunos niños con TDAH presentan síntomas similares al autismo sin cumplir los criterios diagnósticos completos, lo que indica mecanismos biológicos compartidos que los sistemas diagnósticos actuales pueden no capturar de manera eficaz.

Hallazgos clave

  • Autism symptom severity predicts brain connectivity patterns regardless of formal diagnosis
  • Children with autism traits show persistent brain network connections that typically decrease with age
  • Same brain patterns appear in both autism and ADHD diagnoses
  • Shared genetic signatures suggest common biological pathways between conditions
  • Brain connectivity aligns with genes linked to neural development in both disorders

Metodología

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Limitaciones del estudio

El estudio se centró únicamente en niños verbales de entre 6 y 12 años, lo que limita la generalización de los resultados. El artículo parece estar incompleto, ya que se interrumpe en mitad de una oración. Los resultados a largo plazo y las implicaciones terapéuticas requieren investigación adicional para validar estos enfoques dimensionales.

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