Brain HealthComunicado de prensa

La creatina muestra potencial contra la depresión, aunque la evidencia sigue siendo contradictoria

Una nueva revisión de 5 ensayos clínicos sugiere que la creatina podría mejorar el estado de ánimo en algunas mujeres con depresión, aunque los resultados son inconsistentes entre los distintos grupos.

miércoles, 1 de julio de 2026 5 visualizaciones
Publicado en ScienceDaily Brain
Article visualization: Creatine Shows Promise for Depression but Evidence Remains Mixed

Resumen

La creatina, conocida desde hace tiempo como suplemento para desarrollar músculo, está siendo estudiada ahora como posible tratamiento para la depresión. Una revisión sistemática publicada en *Brain Medicine* analizó cinco ensayos controlados aleatorizados con 238 participantes. Dos estudios —ambos con mujeres con trastorno depresivo mayor— encontraron que añadir creatina a tratamientos estándar como antidepresivos o terapia cognitivo-conductual reducía de forma significativa los síntomas. Sin embargo, otros tres ensayos, entre ellos uno en adolescentes y otro en pacientes con trastorno bipolar, no encontraron beneficio alguno. Los investigadores creen que la creatina podría ayudar en la depresión mejorando el metabolismo energético del cerebro. La evidencia es preliminar e inconsistente, lo que significa que la creatina aún no está lista para recomendarse como tratamiento para la depresión, pero los hallazgos justifican la realización de ensayos más amplios y de mayor envergadura.

Resumen detallado

La creatina es uno de los suplementos más populares del mundo, utilizado principalmente para mejorar la fuerza muscular y el rendimiento deportivo. Ahora, los científicos se preguntan si también podría favorecer la salud mental, específicamente ayudando al cerebro a generar energía de forma más eficiente en personas con depresión.

Una nueva revisión sistemática publicada en <em>Brain Medicine</em> analizó cinco ensayos controlados aleatorizados que abarcaron 238 participantes en Corea del Sur, Estados Unidos, Brasil, Israel e India. Los participantes tenían una edad promedio de 36 años y la mayoría eran mujeres. Investigadores de la University of Ottawa evaluaron cada ensayo de forma individual en lugar de combinar los datos, ya que los estudios diferían demasiado en su diseño para ser agrupados estadísticamente.

Los resultados fueron dispares. Dos ensayos —ambos con mujeres con trastorno depresivo mayor— reportaron beneficios significativos. En uno de ellos, las mujeres que tomaban cinco gramos de creatina al día junto con el antidepresivo escitalopram mostraron una reducción de síntomas significativamente mayor tras ocho semanas, con una d de Cohen de 1,13 en la Escala de Evaluación de Hamilton para la Depresión —un efecto grande según los estándares convencionales—. Un segundo estudio que combinaba creatina con terapia cognitivo-conductual también mostró una reducción de síntomas superior en comparación con la terapia más placebo.

Sin embargo, otros tres ensayos no encontraron ningún beneficio measurable. Uno evaluó la creatina en la depresión resistente al tratamiento; otro examinó a adolescentes con dosis variables; un tercero incluyó a pacientes con trastorno bipolar en un episodio depresivo. Ninguno mostró mejoría respecto al placebo.

La justificación biológica es plausible: la depresión se ha asociado con alteraciones en el metabolismo energético cerebral, y la creatina desempeña un papel clave en la producción de energía celular. Sin embargo, la inconsistencia entre los ensayos —en cuanto a poblaciones, dosis y tratamientos combinados— hace imposible extraer conclusiones firmes por el momento. Las diferencias en el metabolismo de la creatina entre sexos podrían explicar en parte por qué los resultados fueron positivos únicamente en las participantes femeninas.

Por ahora, la creatina sigue siendo un suplemento con potencial, no un antidepresivo probado. Se necesitan ensayos más amplios y específicos antes de poder emitir recomendaciones clínicas.

Hallazgos clave

  • Two trials found creatine added to standard treatment reduced depression symptoms significantly in women with major depressive disorder.
  • Adding 5g daily creatine to escitalopram produced a large effect size (Cohen's d 1.13) on depression scores after 8 weeks.
  • Three trials — in treatment-resistant depression, adolescent girls, and bipolar disorder — found no benefit from creatine.
  • Creatine may help depression by improving brain energy metabolism, a pathway disrupted in depressive disorders.
  • Evidence is promising but inconsistent; creatine is not yet recommended as a depression treatment.

Metodología

Este es un resumen de investigación de una revisión sistemática publicada en Brain Medicine, obtenida a través de Genomic Press. La revisión analizó cinco ensayos controlados aleatorizados (238 participantes), pero no realizó un metaanálisis debido a la heterogeneidad entre los estudios. La calidad de la evidencia está limitada por el tamaño reducido de las muestras y los diseños inconsistentes de los ensayos.

Limitaciones del estudio

La revisión abarca únicamente cinco ensayos pequeños con un total de 238 participantes, lo que limita la potencia estadística y la generalización de los resultados. La heterogeneidad en el diseño de los estudios impidió realizar un metaanálisis, y los resultados positivos se limitaron a participantes mujeres, por lo que no queda claro si los hallazgos son aplicables de forma más amplia. El texto del artículo fue truncado, por lo que es posible que algunas advertencias adicionales de la revisión original no estén reflejadas aquí.

¿Te ha gustado este resumen?

Recibe la última investigación sobre longevidad en tu bandeja de entrada cada semana.

Introduce tu correo electrónico para suscribirte: