El ayuno reconfigura el cerebro, pero conlleva riesgos psiquiátricos ocultos
Una revisión de 2025 que analiza 87 estudios encuentra que el ayuno prolongado mejora el estado de ánimo y la cognición en adultos sanos, mientras que desencadena crisis psiquiátricas en personas vulnerables.
Resumen
Una revisión narrativa de 2025 sintetizó 87 estudios (39 en humanos, 48 preclínicos) sobre los efectos psicológicos y psiquiátricos del ayuno prolongado e intermitente. En adultos metabólicamente sanos, el ayuno supervisado y la alimentación con restricción horaria (TRE) produjeron reducciones modestas en los síntomas depresivos, el estrés percibido y la ansiedad, junto con mejoras pequeñas en la función ejecutiva. Desde el punto de vista neurobiológico, el β-hidroxibutirato (BHB) suprime la actividad del inflamasoma NLRP3, regula al alza el BDNF, potencia la biogénesis mitocondrial y recalibra el eje HPA. El ayuno religioso (Ramadán, Cuaresma Mayor ortodoxa) mostró beneficios similares sobre el estado de ánimo, mediados en parte por el significado espiritual. Sin embargo, las personas vulnerables —incluidas aquellas con trastorno bipolar, trastornos de la conducta alimentaria o riesgo de psicosis— experimentaron desestabilización del estado de ánimo, descompensaciones maníacas o psicóticas y recaídas conductuales. La heterogeneidad metodológica y el escaso seguimiento limitan las conclusiones. Los autores reclaman un monitoreo estandarizado de seguridad psiquiátrica en futuros ensayos sobre ayuno.
Resumen detallado
Why this matters: El ayuno prolongado e intermitente ha pasado de ser una práctica de bienestar de nicho a una intervención de salud generalizada, pero sus efectos sobre el cerebro y la salud mental siguen estando mal caracterizados. Esta revisión de 2025 aborda una brecha crítica: clarifica cuándo el ayuno puede servir como herramienta neuropsiquiátrica y cuándo se convierte en un desencadenante de daño psiquiátrico.
What was studied: Los autores Bonaccorsi y Romeo realizaron una síntesis narrativa de 87 estudios (39 en humanos, 48 preclínicos) publicados entre enero de 2010 y junio de 2025, obtenidos de PubMed, Scopus y PsycINFO. Los estudios en humanos incluyeron ensayos controlados aleatorizados, estudios de cohorte, investigaciones pre-post y datos observacionales sobre TRE, ayuno en días alternos, programas supervisados de varios días de tipo Buchinger y ayuno religioso (Ramadán y Gran Cuaresma ortodoxa oriental). Los estudios preclínicos se centraron en mecanismos neurobiológicos en modelos de roedores. Para la inclusión de estudios en humanos se exigió el uso de instrumentos psiquiátricos validados (PHQ-9, GAD-7, STAI-S, BDI-II, BAI, PSS).
Key results: En adultos metabólicamente sanos, el TRE a corto plazo y el ayuno prolongado supervisado se asociaron con reducciones pequeñas a moderadas en los síntomas depresivos y el estrés percibido; una revisión sistemática de 2023 que incluyó 15 ensayos controlados aleatorizados reportó una g de Hedges = 0,32 para la depresión. Los programas Buchinger supervisados redujeron consistentemente las puntuaciones en el STAI-S, disminuyeron el cortisol salival matutino y aumentaron la variabilidad de la frecuencia cardíaca de alta frecuencia, un marcador del tono parasimpático. Desde el punto de vista neurobiológico, el BHB emergió como un metabolito de señalización pleiotrópico: inhibe la liberación de IL-1β mediada por el inflamasoma NLRP3 a través de los receptores HCA2 en la microglía, actúa como inhibidor de histona desacetilasa de clase I para regular al alza BDNF y PGC-1α, potencia el tono GABAérgico hipocampal e impulsa la biogénesis mitocondrial mediada por AMPK/sirtuin-1. La remodelación del microbioma intestinal —con enriquecimiento de taxones productores de butirato como Roseburia y Faecalibacterium— refuerza además la integridad de la barrera hematoencefálica y atenúa la neuroinflamación. El ayuno religioso mostró beneficios afectivos comparables, moderados por el contexto cultural y el significado espiritual percibido. Los resultados adversos incluyeron desestabilización del estado de ánimo, exacerbación de la ansiedad y descompensaciones psicóticas o maníacas poco frecuentes en individuos de riesgo; las personas con fenotipos de trastornos de la conducta alimentaria presentaron mayor preocupación por la comida y riesgo de recaída.
Implications: Para los clínicos, el ayuno puede ser un complemento valioso para el manejo del estado de ánimo y el estrés en adultos metabólicamente sanos que hayan sido cuidadosamente seleccionados y estén bajo supervisión. Los mecanismos neurobiológicos —en particular las vías antiinflamatorias y neuroplásticas impulsadas por el BHB— ofrecen una justificación convincente para sus aplicaciones terapéuticas. Las dimensiones culturales y espirituales del ayuno religioso representan una variable moderadora poco explorada con una relevancia clínica real.
Caveats: La mayoría de los estudios en humanos fueron de tamaño reducido (n = 20–100), se basaron en autoinforme en lugar de instrumentos calificados por clínicos y carecieron de seguimiento más allá de unos pocos meses. La heterogeneidad metodológica impidió realizar un metaanálisis. Los datos observacionales identificaron daños psiquiátricos con mayor frecuencia que los ensayos controlados aleatorizados, lo que sugiere un sesgo de selección. Los autores recomiendan firmemente que los ensayos futuros incorporen el HDRS-17, el CGI-S/CGI-I, el registro estandarizado de eventos adversos y un monitoreo prospectivo de seguridad psiquiátrica con un seguimiento de ≥6–12 meses.
Hallazgos clave
- Supervised prolonged fasting produced small but consistent reductions in depression and perceived stress (Hedges g ≈ 0.32 across 15 RCTs).
- BHB inhibits NLRP3 inflammasome, upregulates BDNF, and enhances GABAergic tone — key anti-inflammatory and neuroplastic mechanisms.
- Bipolar, psychosis-prone, and eating-disorder individuals faced elevated risk of manic episodes, psychotic breaks, and behavioral relapse.
- Religious fasting (Ramadan, Orthodox Great Lent) modestly improved mood and stress, with spiritual meaning acting as a cultural moderator.
- No current fasting trials use standardized clinician-rated psychiatric safety monitoring, a critical gap the authors urge future studies to address.
Metodología
Síntesis narrativa de 87 estudios (39 en humanos, 48 preclínicos) procedentes de PubMed, Scopus y PsycINFO (2010–2025). Los estudios en humanos requirieron instrumentos psiquiátricos/psicológicos validados; la calidad se evaluó mediante Cochrane RoB-2 (ECA), la Newcastle–Ottawa Scale (observacionales) y SYRCLE (animales). No se realizó un metaanálisis cuantitativo debido a la heterogeneidad en los protocolos de ayuno y las medidas de resultado.
Limitaciones del estudio
La mayoría de los estudios en humanos fueron pequeños, de corta duración y se basaron en el autoinforme en lugar de escalas psiquiátricas administradas por profesionales clínicos, lo que limita su fiabilidad y capacidad de generalización. La heterogeneidad significativa en los protocolos de ayuno, las poblaciones estudiadas y las medidas de resultado impidió realizar metaanálisis y comparaciones entre estudios. Los eventos adversos graves, aunque poco frecuentes (manía, psicosis), fueron documentados principalmente en entornos observacionales en lugar de controlados, lo que introduce un sesgo de identificación.
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