Cancer ResearchComunicado de prensa

Los alimentos fritos contienen un compuesto que daña el DNA y puede aumentar el riesgo de cáncer

El glicidol, un compuesto tóxico que se forma durante el refinado de aceites, daña el DNA y podría explicar las mayores tasas de cáncer observadas en personas que consumen alimentos fritos.

sábado, 28 de marzo de 2026 5 visualizaciones
Publicado en NutritionFacts.org
Article visualization: Fried Foods Contain DNA-Damaging Compound That May Increase Cancer Risk

Resumen

Los alimentos fritos contienen glicidol, un compuesto que daña el DNA y que se genera durante el refinado de aceites vegetales, y que podría aumentar el riesgo de cáncer. A diferencia de otras toxinas alimentarias que tienen niveles de ingesta seguros, el glicidol daña directamente el DNA, lo que significa que no existe ningún nivel de consumo seguro. La exposición promedio supera los límites recomendados en 50 veces, mientras que los niños enfrentan un riesgo 200 veces mayor. Los estudios muestran que los hombres que consumen más alimentos fritos tienen un 35% más de riesgo de cáncer de próstata. Las fórmulas infantiles también contienen niveles preocupantes de glicidol, lo que hace preferible la lactancia materna. Aunque la industria alimentaria tiene dificultades para eliminar el glicidol sin comprometer la calidad del aceite, la solución más sencilla es evitar por completo los alimentos fritos y los aceites refinados.

Resumen detallado

El glicidol, un compuesto tóxico recientemente descubierto que se forma durante el refinado de aceites vegetales, podría explicar por qué el consumo de alimentos fritos se asocia con mayores tasas de cáncer. Este carcinógeno genotóxico daña directamente el DNA, a diferencia de otros contaminantes alimentarios para los que existen umbrales seguros de ingesta establecidos.

Las investigaciones revelan niveles de exposición alarmantes. Aunque el riesgo de cáncer aceptable a lo largo de la vida sugiere limitar la ingesta a menos de un microgramo diario para una persona de 150 libras, la exposición media al glicidol supera los 50 microgramos. Los niños enfrentan un riesgo especialmente alto: sus niveles de ingesta superan el riesgo de cáncer aceptable en 200 veces, debido al uso generalizado de aceites refinados en alimentos procesados.

Los estudios epidemiológicos muestran resultados mixtos en cuanto al riesgo de cáncer. Si bien el consumo de alimentos fritos aumenta principalmente la mortalidad cardiovascular en mujeres, los hombres que consumen más alimentos fritos enfrentan un riesgo de cáncer de próstata un 35% mayor. Esta diferencia por sexo sugiere que los hombres con mayor riesgo de cáncer de próstata deberían limitar especialmente el consumo de alimentos fritos.

Las fórmulas infantiles representan otra preocupación. Según las autoridades alemanas de evaluación de riesgos, los bebés alimentados exclusivamente con fórmulas industriales reciben niveles perjudiciales de glicidol. Las fórmulas estadounidenses contienen niveles de contaminación comparables, lo que refuerza la superioridad de la lactancia materna para la salud del lactante.

La industria alimentaria enfrenta desafíos técnicos para eliminar el glicidol sin comprometer la calidad del aceite refinado. Sin embargo, la solución puede ser más sencilla que cualquier medida industrial: evitar por completo los alimentos fritos y los aceites refinados. Este enfoque elimina la exposición y aporta beneficios adicionales para la salud derivados de una menor ingesta de alimentos procesados.

Hallazgos clave

  • Glycidol in fried foods directly damages DNA with no safe consumption threshold
  • Average glycidol exposure exceeds safe limits by 50-fold, children by 200-fold
  • Men eating more fried foods show 35% higher prostate cancer risk
  • Infant formulas contain harmful glycidol levels, making breastfeeding preferable
  • Avoiding fried foods and refined oils eliminates glycidol exposure entirely

Metodología

Este es un resumen de investigación elaborado por el Dr. Michael Greger de NutritionFacts.org, que sintetiza múltiples estudios epidemiológicos y evaluaciones de riesgo. El análisis combina datos de animales de laboratorio, estudios poblacionales y conclusiones de agencias reguladoras de autoridades alemanas y estadounidenses.

Limitaciones del estudio

El artículo no proporciona enlaces directos a estudios de investigación primaria para su verificación. Los cálculos de riesgo de cáncer se basan en estudios con animales que pueden no traducirse perfectamente a los seres humanos. Los estudios humanos a largo plazo que rastrean específicamente la exposición al glicidol y los resultados oncológicos son limitados.

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