HormonesArtículo de investigaciónAcceso abierto

El FSH podría suprimir la masa muscular de forma independiente a la testosterona en hombres

Un estudio DXA que compara hombres con síndrome de Klinefelter y síndrome de Kallmann encuentra diferencias en masa magra vinculadas a la FSH, no solo a la testosterona.

martes, 7 de julio de 2026 1 visualización
Publicado en J Clin Endocrinol Metab
A male patient lying flat on a DXA bone densitometry scanner in a clinical radiology suite, with a technician at a computer monitor displaying a color-coded whole-body lean mass scan

Resumen

Un nuevo estudio italiano utilizó escáneres corporales DXA para comparar la composición muscular y grasa en 29 hombres con síndrome de Klinefelter y 21 con síndrome de Kallmann — dos condiciones que causan niveles bajos de testosterona pero con niveles opuestos de FSH. A pesar de niveles similares de testosterona durante la terapia de reemplazo, los pacientes con Kallmann tenían significativamente más masa muscular magra que los pacientes con Klinefelter. El diferenciador clave fue la FSH: los hombres con Klinefelter tenían niveles marcadamente elevados de FSH (mediana de 40,8 IU/L), mientras que los hombres con Kallmann tenían FSH prácticamente indetectable (0,5 IU/L). El análisis estadístico confirmó que una FSH más alta predijo de forma independiente una menor masa muscular, lo que sugiere que la FSH podría suprimir activamente el tejido magro — un hallazgo con importantes implicaciones para el manejo clínico del hipogonadismo.

Resumen detallado

El nivel bajo de testosterona está bien establecido como factor que impulsa la reducción de masa muscular, el aumento de grasa corporal y el debilitamiento óseo. Sin embargo, la testosterona no es la única hormona implicada. Este estudio de la Universidad de Brescia, Italia, aprovechó el contraste natural entre dos raras condiciones genéticas masculinas —el síndrome de Klinefelter (hipogonadismo hipergonadotrópico, FSH elevada) y el síndrome de Kallmann (hipogonadismo hipogonadotrópico, FSH cercana a cero)— para aislar el posible efecto independiente de la FSH sobre la composición corporal. Al comparar hombres en terapia de reemplazo de testosterona con niveles séricos de testosterona similares, los investigadores crearon un experimento cuasi-natural para evaluar si la FSH por sí misma influye en la masa muscular y la grasa de forma independiente del estado androgénico.

El estudio incluyó a 50 hombres blancos (29 con síndrome de Klinefelter, 21 con síndrome de Kallmann) que asistían a una consulta externa de endocrinología entre 2020 y 2025. Todos los participantes recibían terapia de reemplazo de testosterona y presentaban niveles séricos de testosterona total comparables (mediana de 2,9 frente a 3,7 mcg/L, P=.138). Los grupos estaban emparejados por edad, IMC, peso corporal y circunferencia de cintura. Como era de esperar según el diagnóstico, los niveles de FSH divergieron de forma notable: mediana de 40,8 IU/L en los pacientes con Klinefelter frente a 0,5 IU/L en los pacientes con Kallmann (P<0,001). Un DEXA de cuerpo completo proporcionó mediciones de la masa magra apendicular (ALM), el porcentaje de grasa corporal total, el tejido adiposo visceral (VAT) y la métrica principal, el índice de masa magra apendicular (ALMI, kg/m²).

El hallazgo principal fue una diferencia llamativa en la masa magra: los hombres con Kallmann presentaron un ALMI medio de 8,37 ± 1,15 kg/m² frente a 7,28 ± 1,20 kg/m² en los hombres con Klinefelter (P<0,001). Esta brecha del 15% en el índice de masa magra se mantuvo a pesar de niveles equivalentes de testosterona. La reducción de masa muscular según cualquier criterio de DEXA fue más prevalente en los pacientes con Klinefelter. Se identificó obesidad sarcopénica en 7 pacientes en total (14%), de los cuales 6 correspondían al grupo Klinefelter. La obesidad osteosarcopénica —la coexistencia peligrosa de obesidad, baja masa muscular y baja densidad mineral ósea— se encontró en 2 pacientes, ambos con Klinefelter. El porcentaje de grasa corporal total y el VAT no difirieron significativamente entre los grupos.

La regresión lineal confirmó que los niveles de FSH estaban inversamente asociados con el ALMI en el análisis univariable (B = −0,026, P=.002). De forma determinante, esta asociación se mantuvo estadísticamente significativa tras el ajuste multivariable por edad, testosterona, duración de la TRT, IMC y otros factores de confusión (B = −0,030, P=.0022). Esto sugiere con fuerza que la FSH ejerce un efecto supresor directo sobre la masa muscular esquelética, no meramente indirecto a través del déficit de testosterona. El mecanismo propuesto involucra receptores de FSH expresados en el tejido muscular y adiposo, con la posibilidad de que niveles elevados de FSH promuevan el catabolismo o inhiban la señalización anabólica en el músculo.

En cuanto a la salud ósea, se encontró una densidad mineral ósea (DMO) baja en el 62% de los pacientes con Klinefelter y en el 52% de los pacientes con Kallmann, sin diferencias estadísticamente significativas entre los grupos —aunque los pacientes con Klinefelter presentaron valores numéricamente más bajos de DMO en la columna lumbar y el cuello femoral—. Se detectaron fracturas vertebrales en 4 pacientes con Klinefelter y 1 paciente con Kallmann. Los autores señalan que la mayor duración de la TRT en el síndrome de Kallmann (mediana de 17 frente a 6 años) puede proteger parcialmente el hueso en ese grupo. En conjunto, los datos respaldan un modelo en el que la FSH —más allá de su papel reproductivo clásico— actúa como regulador sistémico de la composición corporal, con implicaciones para cualquier condición clínica caracterizada por FSH elevada, incluido el envejecimiento masculino natural.

Hallazgos clave

  • Kallmann men had significantly higher ALMI than Klinefelter men (8.37 ± 1.15 vs 7.28 ± 1.20 kg/m², P<0.001) despite comparable serum testosterone levels
  • FSH levels were inversely associated with ALMI in multivariable regression after adjusting for confounders (B = −0.030, P=.0022)
  • Sarcopenic obesity was detected in 14% of the total cohort (7/50 patients), with 6 of 7 cases occurring in Klinefelter men
  • Osteosarcopenic obesity was found in 4% of patients (2/50), both with Klinefelter syndrome
  • Klinefelter men had markedly elevated FSH (median 40.8 IU/L) vs near-undetectable FSH in Kallmann men (0.5 IU/L, P<0.001), while total testosterone did not differ significantly (P=.138)
  • Low BMD was prevalent in both groups: 62% of Klinefelter and 52% of Kallmann patients, with vertebral fractures in 4 Klinefelter and 1 Kallmann patient
  • TRT duration was significantly longer in Kallmann patients (median 17 vs 6 years, P=.032), a potential confounding factor for bone outcomes

Metodología

Estudio observacional retrospectivo unicéntrico realizado en la Universidad de Brescia, que incluyó a 50 pacientes varones blancos (29 con síndrome de Klinefelter, 21 con síndrome de Kallmann) en terapia de reemplazo de testosterona entre enero de 2020 y mayo de 2025. La composición corporal se evaluó mediante DEXA de cuerpo completo (Hologic Discover A), midiendo la masa magra apendicular (ALM), el índice de masa magra apendicular (ALMI), la relación ALM/peso, el porcentaje de grasa corporal total y el tejido adiposo visceral; la densidad mineral ósea (BMD) se midió en la columna lumbar, la cadera total y el cuello femoral. Los criterios de exclusión incluyeron el uso de medicamentos antirresortivos, diabetes, fármacos anabólicos o catabólicos, y variantes del síndrome de Kallmann con efectos óseos directos conocidos. Los análisis estadísticos emplearon pruebas de Mann-Whitney U, chi-cuadrado o exacta de Fisher para las comparaciones entre grupos, y regresión lineal con ajuste multivariable (SPSS 20.0 y R Studio 4.2.2).

Limitaciones del estudio

El estudio presenta limitaciones derivadas de su pequeño tamaño muestral (n=50), su diseño retrospectivo unicéntrico y una cohorte compuesta exclusivamente por hombres blancos, lo que restringe su capacidad de generalización. El grupo con síndrome de Kallmann tuvo una duración significativamente mayor de TRT (mediana de 17 frente a 6 años), lo cual podría influir de forma independiente tanto en los resultados musculares como en los óseos, y representa un posible factor de confusión que el ajuste multivariable podría no eliminar por completo. Los autores reconocen que el diseño transversal impide establecer inferencias causales, y que la ausencia de un grupo control sano limita las estimaciones de prevalencia absoluta.

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