Gut & MicrobiomeArtículo de investigaciónAcceso abierto

Cómo las bacterias intestinales impulsan el cáncer colorrectal y qué podemos hacer al respecto

Una revisión exhaustiva de 2025 traza el mapa de cómo la disbiosis bacteriana, fúngica y viral impulsa el cáncer colorrectal, y apunta hacia nuevos objetivos diagnósticos y terapéuticos.

viernes, 24 de abril de 2026 10 visualizaciones
Publicado en Chin Med J (Engl)
A microscopy image of colorectal tissue with visible bacterial colonies alongside a stool sample collection tube and DNA sequencing readout printout on a lab bench

Resumen

Esta revisión de 2025 de la Universidad Jiao Tong de Shanghái sintetiza la evidencia más reciente sobre cómo el desequilibrio microbiano intestinal impulsa el cáncer colorrectal. Los principales agentes bacterianos implicados incluyen *Fusobacterium nucleatum*, *Bacteroides fragilis* enterotoxigénico, *E. coli* pks+, y *Peptostreptococcus anaerobius*, cada uno de los cuales promueve el crecimiento tumoral mediante mecanismos distintos que comprenden daño al DNA, supresión inmunitaria y señalización oncogénica. Hongos como *Candida* y virus como el virus de Epstein-Barr también contribuyen. Los metabolitos microbianos —en particular el butirato y los ácidos biliares secundarios— actúan tanto como factores de riesgo como agentes terapéuticos potenciales. La revisión destaca aplicaciones clínicas emergentes, entre ellas biomarcadores basados en el microbioma intestinal para la detección temprana del cáncer colorrectal, probióticos de nueva generación e intervenciones dirigidas al microbioma intestinal para mejorar la respuesta a la inmunoterapia.

Resumen detallado

El cáncer colorrectal es el tercer cáncer más frecuentemente diagnosticado a nivel mundial y la segunda causa de muerte por cáncer, con casi 1,9 millones de casos nuevos al año. Esta exhaustiva revisión de 2025 del instituto de enfermedades digestivas de la Universidad Jiao Tong de Shanghái sintetiza el creciente cuerpo de evidencia que vincula la disbiosis microbiana intestinal con la iniciación, progresión, resistencia al tratamiento y el potencial terapéutico del cáncer colorrectal. Los autores se basan en estudios de secuenciación metagenómica, modelos murinos, experimentos con organoides y datos de cohortes clínicas para construir un panorama mecanístico detallado de cómo microorganismos específicos remodelan el microentorno tumoral colorrectal.

En el frente bacteriano, <i>Escherichia coli</i> pks+ produce colibactina, una genotoxina que provoca roturas de doble cadena en el DNA e interconexiones entre cadenas, dejando una firma mutacional característica en regiones genómicas ricas en AT. Estudios en organoides de colon murinos demostraron que la exposición a colibactina altera la señalización de p53 e impulsa el crecimiento independiente de Wnt. <i>Bacteroides fragilis</i> enterotoxigénico secreta la toxina BFT, que escinde E-cadherina, libera β-catenina para su translocación nuclear, regula al alza c-Myc y suprime miR-149-3p para promover inflamación mediada por Th17. <i>Fusobacterium nucleatum</i> —en particular el clado Fna C2— se transloca desde la cavidad oral hacia los tumores colorrectales a través de la saliva, utilizando las adhesinas RadD, Fap2 y FadA para activar las vías PI3K-AKT-NF-κB, β-catenina y la evasión inmunitaria mediada por TIGIT. <i>F. nucleatum</i> también promueve la quimioresistencia al activar la autofagia mediada por TLR4/MYD88 y deteriora la inmunoterapia con anti-PD-1 al suprimir la vía cGAS-STING mediante ácido succínico.

<i>Peptostreptococcus anaerobius</i> contribuye a través de su proteína de superficie PCWBR2, que se une a la integrina α2β1 y desencadena la señalización PI3K-Akt-NF-κB, expandiendo las células supresoras de origen mieloide (MDSCs) para crear un entorno inmunosupresor. Su metabolito ácido trans-3-indoloacrílico inhibe la ferroptosis a través del eje AHR-ALDH1A3-FSP1, lo que permite a las células de cáncer colorrectal evadir esta forma de muerte celular. Otras bacterias implicadas incluyen <i>Clostridium symbiosum</i>, <i>Clostridioides difficile</i>, <i>Porphyromonas gingivalis</i>, <i>Parvimonas micra</i> y <i>Peptostreptococcus stomatis</i>, cada una con mecanismos pro-tumorígenos diferenciados.

Más allá de las bacterias, la revisión aborda el micobioma y el viroma. Las especies de <i>Candida</i> promueven el cáncer colorrectal a través de la señalización de Dectin-1 mediada por β-glucano y la producción de prostaglandina E2, mientras que <i>Malassezia</i> activa las vías del complemento. El virus de Epstein-Barr y el citomegalovirus humano promueven la evasión inmunitaria y la inflamación en los tejidos de cáncer colorrectal. Los bacteriófagos modulan la composición del microbioma bacteriano y pueden influir indirectamente en el riesgo de cáncer colorrectal. Los metabolitos microbianos reciben una atención considerable: el butirato, un ácido graso de cadena corta producido por especies protectoras como <i>Faecalibacterium prausnitzii</i> y <i>Akkermansia muciniphila</i>, inhibe las histona desacetilasas y suprime el crecimiento tumoral, mientras que los ácidos biliares secundarios como el ácido desoxicólico promueven el daño del DNA y la inflamación cuando son producidos en exceso por comunidades disbióticas.

Desde el punto de vista clínico, la revisión destaca diversas oportunidades de traslación. Las firmas microbianas —incluida la abundancia de <i>F. nucleatum</i>, los aductos colibactina-DNA y los paneles multiespecie— son prometedoras como biomarcadores no invasivos de cáncer colorrectal en heces. Se están explorando probióticos de nueva generación basados en <i>Akkermansia muciniphila</i> y <i>Faecalibacterium prausnitzii</i> para restaurar la función microbiana protectora. El trasplante de microbiota fecal y las intervenciones dietéticas dirigidas al metabolismo de los ácidos biliares representan estrategias adicionales. Los autores también señalan que la composición del microbioma influye en la respuesta a la inmunoterapia, ya que el ácido butírico derivado de <i>F. nucleatum</i> mejora la eficacia del tratamiento anti-PD-1 en el cáncer colorrectal con microsatélites estables. La revisión reclama estudios prospectivos de mayor envergadura para validar los paneles de biomarcadores y establecer causalidad en poblaciones humanas.

Hallazgos clave

  • pks+ E. coli produces colibactin causing DNA double-strand breaks with a distinct mutational signature in AT-rich regions; cystic fibrosis patients show elevated colibactin-DNA adduct formation despite lower pks+ E. coli prevalence due to altered mucus composition
  • ETBF's BFT toxin cleaves E-cadherin, releases β-catenin for nuclear translocation, upregulates c-Myc, and suppresses miR-149-3p, promoting Th17 differentiation and inflammatory cytokine production that drives tumor growth
  • F. nucleatum's Fna C2 clade harbors unique genes for nutrient scavenging, immune evasion, and metabolic flexibility; its succinic acid inhibits the cGAS-STING pathway, reducing CD8+ T-cell infiltration and impairing PD-1 immunotherapy efficacy
  • P. anaerobius metabolite trans-3-indoleacrylic acid inhibits ferroptosis via the AHR-ALDH1A3-FSP1 axis, and its surface protein PCWBR2 recruits MDSCs through integrin α2β1-NF-κB-CXCL1 to induce anti-PD1 resistance
  • Candida species promote CRC via β-glucan-Dectin-1 signaling and prostaglandin E2 production; Malassezia activates complement cascade pathways contributing to tumor-promoting inflammation
  • F. nucleatum-derived butyric acid improves anti-PD-1 therapy response in microsatellite-stable CRC by reducing PD-1 expression on CD8+ T cells, demonstrating dual pro- and anti-tumor roles for microbial metabolites
  • Germ-free mice develop significantly fewer intestinal tumors than conventionally raised counterparts, providing foundational evidence that the microbiome is mechanistically required for CRC development

Metodología

Se trata de un artículo de revisión narrativa (clasificado como "Year Review") que sintetiza hallazgos de estudios de secuenciación metagenómica, modelos tumorales murinos, experimentos con organoides de colon, estudios de cohortes clínicas e investigación mecanicista in vitro. No se recopilaron datos originales; los autores realizaron una síntesis de la literatura sin métodos formales de revisión sistemática ni metaanálisis. La revisión abarca las contribuciones bacterianas, fúngicas, virales y de metabolitos al cáncer colorrectal, basándose en estudios publicados principalmente entre 2020 y 2024. No se describen métodos estadísticos específicos ni criterios de inclusión/exclusión para la selección de estudios.

Limitaciones del estudio

Como revisión narrativa, este artículo no emplea una metodología de búsqueda sistemática ni estadísticas de metaanálisis, lo que lo hace susceptible al sesgo de selección en la literatura citada. La mayor parte de la evidencia mecanicista proviene de modelos murinos y estudios in vitro, y las relaciones causales en poblaciones humanas siguen siendo en gran medida no establecidas. Los autores no reportan declaraciones de conflictos de interés en el texto disponible, y la revisión reconoce que se necesitan estudios prospectivos más amplios en humanos para validar los biomarcadores microbianos y los objetivos terapéuticos.

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