El oxígeno hiperbárico muestra potencial para la recuperación del COVID prolongado en un estudio de registro neerlandés
Un estudio de registro con 232 pacientes de COVID prolongado encuentra que entre el 56 y el 63 % mejoró tras la terapia con oxígeno hiperbárico, pero entre el 13 y el 19 % empeoró.
Resumen
Un estudio de registro neerlandés realizó el seguimiento de 232 pacientes con COVID prolongado que recibieron terapia de oxígeno hiperbárico (HBOT). Tras 40 sesiones a una presión de 2,4-2,5 atmósferas, entre el 56 y el 63 % mostró una mejora clínicamente significativa en las puntuaciones de calidad de vida a los 3 meses de seguimiento. Sin embargo, entre el 13 y el 19 % experimentó un deterioro considerable. Los síntomas cognitivos fueron los que mostraron una mejora más notable. El tratamiento consistió en respirar oxígeno puro en cámaras presurizadas durante 90-110 minutos diarios a lo largo de 8 semanas. Aunque los resultados son prometedores, la ausencia de un grupo de control y la variabilidad en los desenlaces ponen de relieve la necesidad de ensayos controlados más rigurosos.
Resumen detallado
El Long COVID afecta al 6-12% de los adultos tras la infección por SARS-CoV-2, causando fatiga persistente, problemas cognitivos y una reducción de la calidad de vida durante meses o años. Ante la escasez de opciones de tratamiento disponibles, los investigadores estudiaron la terapia de oxígeno hiperbárico (HBOT) como posible intervención.
Este estudio de registro prospectivo siguió a 232 pacientes con Long COVID en seis centros hiperbáricos holandeses que recibieron tratamiento con HBOT fuera de indicación aprobada. Los pacientes presentaban quejas cognitivas persistentes con una media de 20 meses desde la infección inicial por COVID. El protocolo de tratamiento consistió en 40 sesiones diarias de respiración de oxígeno al 100% en cámaras presurizadas a 2,4-2,5 atmósferas durante 90-110 minutos, administradas a lo largo de 8 semanas.
En el seguimiento a 3 meses, el 56-63% de los pacientes mostró una mejoría clínicamente significativa (≥10 puntos) en las puntuaciones del componente mental y/o físico del cuestionario de calidad de vida SF-36. Los síntomas cognitivos fueron los que registraron mayor mejoría. Sin embargo, el 13-19% de los pacientes experimentó un deterioro significativo en estas mismas medidas, mientras que el resto no mostró cambios relevantes.
La población del estudio era predominantemente femenina (70%), con una mediana de edad de 42 años. La mayoría tenía infecciones por COVID confirmadas mediante prueba PCR, y el 95% estaba vacunado. Solo el 3% había sido hospitalizado a causa de su infección inicial por COVID. En la evaluación basal, el 43% era incapaz de trabajar debido a los síntomas del Long COVID.
Aunque la HBOT parece beneficiar a algunos pacientes con Long COVID, la proporción considerable que empeoró plantea importantes preocupaciones de seguridad. El mecanismo podría estar relacionado con los efectos de la HBOT sobre la oxigenación tisular, la proliferación de células madre, las respuestas antiinflamatorias y la neuroplasticidad. No obstante, al carecer de grupo control, resulta imposible determinar si las mejorías superan las tasas de recuperación natural o si representan efectos placebo.
Hallazgos clave
- 56-63% of long COVID patients showed clinically meaningful improvement after HBOT
- 13-19% experienced significant deterioration in quality of life measures
- Cognitive symptoms improved more than physical symptoms
- Patients had persistent symptoms averaging 20 months before treatment
- 43% were unable to work due to long COVID at baseline
Metodología
Estudio de registro prospectivo con 232 pacientes en seis centros hiperbáricos holandeses. Los pacientes recibieron 40 sesiones de HBOT a 2,4-2,5 atmósferas durante 8 semanas. Los resultados primarios se midieron mediante el cuestionario de calidad de vida SF-36 en el seguimiento a 3 meses.
Limitaciones del estudio
La ausencia de grupo de control limita la capacidad de distinguir los efectos del tratamiento de la recuperación natural. Se registró una pérdida sustancial de participantes en los puntos de seguimiento intermedios. El diseño de un solo brazo no puede controlar los efectos placebo ni la regresión a la media.
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