Autoimmune & ArthritisArtículo de investigaciónAcceso abierto

Tratamientos para el rechazo de trasplante renal revisados mientras los ensayos de fase 3 ofrecen nuevas esperanzas

Una exhaustiva revisión de 2025 no encuentra ninguna terapia aprobada para la AMR y reevalúa toda la evidencia disponible, destacando los anticuerpos anti-CD38 y la inhibición del complemento.

sábado, 6 de junio de 2026 8 visualizaciones
Publicado en Nephrol Dial Transplant
A transplant surgeon's gloved hands holding a donor kidney in an operating room under bright surgical lights, with IV lines and monitoring equipment visible in the background

Resumen

El rechazo mediado por anticuerpos (AMR, por sus siglas en inglés) destruye los trasplantes de riñón en entre el 3 % y el 20 % de los receptores, y aún no cuenta con ningún tratamiento aprobado. Esta revisión de 2025, elaborada por siete expertos europeos en trasplante, reevalúa sistemáticamente todas las terapias existentes: corticosteroides, rituximab, bortezomib, bloqueadores de IL-6, plasmaféresis, IVIG y agentes más recientes. El veredicto: la mayoría carece de evidencia convincente. Los autores recomiendan la aféresis como tratamiento de referencia para el AMR temprano causado por anticuerpos donante-específicos preformados, con IVIG en dosis altas como opción complementaria. Un hallazgo prometedor es que los anticuerpos dirigidos contra CD38, como el felzartamab, mostraron resultados sólidos en fase 2 al eliminar las células NK responsables del daño al injerto. Los ensayos de fase 3 de felzartamab y tocilizumab se encuentran actualmente en proceso de reclutamiento, junto con estudios de fase 2 de efgartigimod, fostamatinib y el inhibidor del complemento BIVV020, lo que ofrece una esperanza real de que se aprueben las primeras terapias para el AMR.

Resumen detallado

El rechazo mediado por anticuerpos sigue siendo la principal causa de fracaso del trasplante renal, más de 25 años después de su reconocimiento formal. Un estudio de cohorte estadounidense con 3.131 receptores encontró que los 194 pacientes que desarrollaron AMR presentaban un riesgo de fallo del injerto (censurado por muerte) 10 veces mayor en comparación con quienes no lo desarrollaron. Un análisis independiente de 5.679 pacientes con AMR mostró casi el triple de riesgo de fallo del injerto y muerte en un plazo de dos años, con costes sanitarios anuales cuatro veces superiores —aproximadamente $35.750 por paciente—, lo que pone de manifiesto la enorme carga clínica y económica que supone. A pesar de esta urgencia, ninguna terapia ha obtenido aprobación regulatoria.

Esta revisión del estándar de tratamiento de 2025, publicada en Nephrology Dialysis Transplantation, fue elaborada por siete destacados trasplantólogos europeos que llevaron a cabo una reevaluación exhaustiva de todos los datos de ensayos intervencionales prospectivos. La clasificación de Banff diagnostica el AMR en función de anticuerpos específicos frente al donante (DSA) y/o depósito capilar de C4d, combinados con inflamación microvascular, con subtipos morfológicos de AMR activo, crónico-activo y crónico (inactivo). La incidencia oscila entre el 3 y el 12% para el AMR agudo, y entre el 7,5 y el 20,1% a lo largo de 10 años para las formas crónicas. El AMR temprano suele estar impulsado por DSA preformados y provoca disfunción aguda, mientras que el rechazo mediado por DSA de novo progresa de forma insidiosa a lo largo de los años.

Los autores desmantelaron sistemáticamente la evidencia de las terapias utilizadas anteriormente. Los esteroides, rituximab, bortezomib y los antagonistas de IL-6 carecen todos ellos de evidencia suficientemente sólida. El ensayo de fase 3 RITUX-ERAH con rituximab no mostró ningún efecto sobre la pérdida del injerto ni sobre la función renal. Los ensayos TRITON y RituxiCAN-C4 tampoco encontraron beneficio alguno en los resultados de la biopsia ni en los desenlaces clínicos. El ensayo de fase 3 IMAGINE con clazakizumab (anti-IL-6) fue interrumpido prematuramente por falta de eficacia sobre el declive del eGFR. Imlifidase, una novedosa enzima que escinde IgG y reduce los niveles de DSA de forma marcada aunque transitoria, tampoco mostró efecto sobre la morfología del AMR ni sobre la supervivencia del injerto en un ensayo de fase 2. La inhibición del complemento con eculizumab, inhibidores de la esterasa C1 y sutimlimab tampoco logró demostrar un beneficio convincente en entornos controlados, aunque algunas series de casos sugieren una posible utilidad en el AMR temprano grave mediado por complemento.

Para la práctica clínica actual, los autores recomiendan la aféresis —ya sea plasmaféresis o inmunoadsorción— como tratamiento de referencia para el AMR temprano, basándose en el fundamento de deplecionar rápidamente los DSA circulantes. El ensayo de inmunoadsorción AKARIS, interrumpido prematuramente, sí mostró menos fallos del injerto en el brazo de tratamiento. Las IVIG en dosis altas pueden añadirse al final de las sesiones de aféresis como opción, aunque su evidencia de respaldo sigue siendo limitada. El aspecto más relevante que subraya la revisión es que la optimización de la inmunosupresión existente es importante, pero probablemente no reduzca de forma significativa los niveles de anticuerpos ya formados.

Los datos emergentes más prometedores corresponden a los anticuerpos anti-CD38, en particular felzartamab, que se dirigen a las células natural killer (NK) que expresan CD38 —una población efectora clave en la lesión endotelial mediada por el receptor Fc gamma—. Los resultados del ensayo de fase 2 demostraron la reversión de la actividad del AMR, un hallazgo mecanístico que los autores describen como una estrategia racional dirigida a la patobiología posterior en lugar de únicamente a la producción de anticuerpos en su origen. Actualmente se está reclutando pacientes para un ensayo de fase 3 con felzartamab (TAR:GET-1). También está en curso un ensayo de fase 3 con tocilizumab (anti-receptor de IL-6; ensayo INTERCEPT). Además, se están realizando ensayos de fase 2 que investigan el bloqueador de FcRn efgartigimod (SHAMROCK; NCT06503731), el inhibidor de SYK/tirosina quinasa fostamatinib (FOSTAMR) y el inhibidor del complemento BIVV020. Los autores recomiendan encarecidamente la inscripción de pacientes en estos ensayos como única vía para generar evidencia suficiente que permita transformar el panorama terapéutico.

Hallazgos clave

  • AMR patients face a 10-fold higher hazard of death-censored graft failure compared with non-AMR recipients in a US cohort of 3,131 transplant recipients
  • AMR patients incur healthcare costs approximately 4x higher (~$35,750 per patient annually) with nearly triple the risk of graft failure and death at 2 years (5,679-patient study)
  • Systematic AMR incidence: 3–12% for early forms; chronic AMR affects 7.5–20.1% of recipients over 10 years across 28 reviewed studies
  • Phase 3 RITUX-ERAH trial of rituximab showed no effect on graft loss or renal function; IMAGINE phase 3 trial of clazakizumab terminated early for lack of efficacy on eGFR decline
  • Imlifidase produced marked transient DSA reduction but showed no effect on AMR morphology or graft survival in a completed phase 2 trial (NCT03897205)
  • Felzartamab (CD38 antibody) phase 2 trial demonstrated reversal of AMR activity by targeting NK cells, representing the most promising recent mechanistic breakthrough
  • AKARIS immunoadsorption trial (prematurely terminated) showed fewer graft failures in the treatment arm, supporting apheresis as the current recommended mainstay for early AMR

Metodología

Se trata de un artículo de revisión narrativa con estándar de tratamiento elaborado por siete expertos europeos en trasplante, y no un ensayo primario ni un metaanálisis sistemático. Los autores evaluaron ensayos intervencionistas prospectivos, series de casos no controladas, estudios de cohortes retrospectivos y documentos de consenso de expertos existentes (incluido el consenso del Transplantation Society Working Group de 2019). No se aplican métodos estadísticos formales de metaanálisis ni puntuación de evidencia a nivel GRADE; en cambio, los autores proporcionan una graduación cualitativa de la evidencia. Entre los grandes estudios de cohortes citados se incluyen una cohorte de registro estadounidense de 3.131 receptores y un estudio de carga económica con 5.679 pacientes con AMR.

Limitaciones del estudio

Se trata de una revisión narrativa de expertos y no de una revisión sistemática ni un metaanálisis, por lo que la selección e interpretación de la evidencia puede estar sujeta al sesgo de los autores. Los autores reconocen que la mayor parte de la evidencia proveniente de ensayos clínicos existentes es negativa, tiene escasa potencia estadística o procede de estudios interrumpidos prematuramente, lo que limita considerablemente las conclusiones. Varios autores declaran vínculos con compañías farmacéuticas que desarrollan terapias para el rechazo mediado por anticuerpos (AMR), entre ellas daratumumab (Janssen), tocilizumab (Roche) y felzartamab (MorphoSys/HI-Bio), lo que podría influir en la interpretación de los datos emergentes de ensayos clínicos.

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