Metformin no muestra ningún efecto significativo sobre el riesgo de degeneración macular asociada a la edad
Un estudio de cohorte con 1,6 millones de personas concluye que la metformina no previene el desarrollo de la DMAE ni ralentiza su progresión hacia estadios avanzados de la enfermedad.
Resumen
Un gran estudio de cohortes que utilizó registros electrónicos de salud de 70 instituciones examinó si la prescripción de metformina está asociada con el desarrollo o la progresión de la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) en adultos de 65 años o más. Tras el emparejamiento por puntuación de propensión según edad, sexo, raza, diabetes, hipertensión y otros factores de confusión, los participantes a quienes se les prescribió metformina mostraron un riesgo de DMAE comparable al de quienes no la recibieron. Los cocientes de riesgo para el desarrollo de DMAE se mantuvieron cercanos, pero dentro del rango no significativo, a los 5 y 10 años. Del mismo modo, la progresión hacia atrofia geográfica o DMAE neovascular no mostró diferencias relevantes. Los hallazgos cuestionan estudios anteriores de menor tamaño que sugerían un papel protector de la metformina frente a la DMAE, aunque la dosis y la duración del uso siguen sin explorarse.
Resumen detallado
La degeneración macular asociada a la edad es una causa principal de pérdida de visión en adultos mayores, y la identificación de factores de riesgo modificables o agentes farmacológicos protectores sigue siendo una alta prioridad. La metformina, el medicamento oral para la diabetes más ampliamente prescrito, ha demostrado propiedades antiinflamatorias y antienvejecimiento, y se ha asociado con un menor riesgo de ciertos cánceres, enfermedades cardiovasculares y afecciones retinianas como la retinopatía diabética y la neovascularización coroidea. Estudios observacionales previos de menor escala sugirieron que la metformina también podría proteger contra la AMD, lo que motivó esta investigación a gran escala.
Este estudio de cohorte utilizó TriNetX, una plataforma federada de registros médicos electrónicos que agrega datos desidentificados de 70 instituciones de salud en Estados Unidos, con registros desde enero de 2013 hasta junio de 2025. Se construyeron dos cohortes separadas: la Cohorte 1 incluyó adultos de 65 años o más sin AMD al inicio del estudio —297.008 expuestos a metformina y 1.269.644 no expuestos— para evaluar el desarrollo incidente de AMD. La Cohorte 2 incluyó adultos con AMD no exudativa temprana o intermedia —12.843 expuestos y 77.279 no expuestos— para evaluar la progresión a atrofia geográfica o AMD neovascular. Se exigió que los participantes cumplieran los criterios de inclusión al menos 6 meses antes del desenlace de interés, y se excluyó a quienes presentaban desenlaces previos. El emparejamiento por puntaje de propensión equilibró los grupos en cuanto a edad, sexo, raza, hipertensión, diabetes y otras comorbilidades sistémicas.
Tras el emparejamiento, los participantes con prescripción de metformina mostraron una razón de riesgo de 0,90 (IC del 95 %, 0,86–0,94) para desarrollar cualquier tipo de AMD en comparación con los participantes no expuestos. Sin embargo, dado que el umbral preespecificado por los autores consideraba no significativos los resultados cuyos IC cruzaran el rango 0,90–1,10, este resultado fue interpretado como clínicamente no significativo. A los 5 años, la RR fue de 0,94 (IC del 95 %, 0,90–0,99) y a los 10 años, de 0,91 (IC del 95 %, 0,87–0,94), ambos dentro o en el límite de la no significancia. En cuanto a la progresión de AMD, la RR para atrofia geográfica fue de 0,87 (IC del 95 %, 0,76–1,01) y para AMD neovascular fue de 1,03 (IC del 95 %, 0,91–1,17), sin que ninguno alcanzara significancia estadística.
Estos hallazgos contrastan con algunos estudios anteriores que reportaron asociaciones protectoras, aunque dichos estudios solían ser de menor tamaño, carecían de un control riguroso de factores de confusión o se realizaron exclusivamente en poblaciones con diabetes. Los autores reconocen que no se evaluaron la dosis, la duración ni la exposición acumulada a la metformina —variables que podrían revelar una relación dosis-respuesta no detectada en este análisis. Además, el diseño basado en registros médicos electrónicos conlleva limitaciones inherentes, entre ellas la variabilidad en la codificación, el sesgo de detección (los usuarios de metformina pueden recibir mayor seguimiento médico, incluidos exámenes oftalmológicos) y la imposibilidad de confirmar la adherencia al medicamento.
Para los médicos y profesionales con enfoque en longevidad, este estudio ofrece una importante garantía de que prescribir metformina para sus indicaciones aprobadas no parece perjudicar la salud retiniana, pero también modera el entusiasmo por utilizarla como terapia preventiva de la AMD. Se necesitan ensayos clínicos prospectivos que examinen regímenes de dosificación específicos y períodos de seguimiento más prolongados antes de que puedan formularse recomendaciones específicas para la AMD.
Hallazgos clave
- Metformin-prescribed adults showed no clinically significant reduction in incident AMD risk (RR 0.90; 95% CI 0.86–0.94).
- No meaningful difference in AMD progression to geographic atrophy (RR 0.87; 95% CI 0.76–1.01) was found.
- Risk of progression to neovascular AMD was also comparable between groups (RR 1.03; 95% CI 0.91–1.17).
- Results were consistent at 5-year and 10-year follow-up time points after propensity score matching.
- Study included over 1.6 million participants from 70 institutions, the largest such analysis to date.
Metodología
Estudio de cohorte retrospectivo que utilizó datos de historias clínicas electrónicas federadas de TriNetX procedentes de 70 instituciones estadounidenses (2013–2025), con dos cohortes: una para AMD incidente y otra para progresión de AMD. El emparejamiento por puntuación de propensión controló la edad, el sexo, la raza, la diabetes, la hipertensión y otras comorbilidades; las razones de riesgo con IC del 95% fueron los resultados primarios.
Limitaciones del estudio
El diseño basado en registros de salud electrónicos introduce un potencial de inexactitudes en la codificación, sesgo de detección e incapacidad para verificar la adherencia a la medicación o la dosificación. Los usuarios de metformin pueden recibir exámenes oftalmológicos con mayor frecuencia debido a una supervisión médica más estrecha, lo que podría inflar la detección de DMAE en ese grupo. No se analizaron la dosis ni la duración del uso de metformin, lo que deja abierta la posibilidad de un efecto protector dependiente de la dosis.
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