Las Nuevas Directrices Reescriben las Reglas para los Usuarios de GLP-1 que se Someten a Cirugía o Sedación
Un panel de expertos australiano emite recomendaciones históricas para 2025 sobre el manejo de semaglutide, tirzepatide y fármacos relacionados en procedimientos quirúrgicos y endoscópicos.
Resumen
Un panel australiano de expertos multisocietario (ADS, ANZCA, GESA, NACOS) ha emitido recomendaciones de práctica clínica para 2025 dirigidas a pacientes que toman agonistas del receptor GLP-1 (como semaglutida/Ozempic) o agonistas duales de los receptores GLP-1/GIP (tirzepatida/Mounjaro) y que requieren cirugía, sedación o endoscopia. La preocupación central es que estos medicamentos retrasan el vaciamiento gástrico, lo que aumenta el riesgo de aspiración pulmonar incluso después del ayuno estándar. El panel recomienda continuar con los medicamentos en el período perioperatorio, pero exige que los pacientes sigan una dieta de líquidos claros durante 24 horas antes del procedimiento, seguida de un ayuno estándar de 6 horas. Cuando esta modificación dietética no se complete, se debe utilizar ecografía gástrica o gastroscopia con sedación mínima para evaluar el contenido del estómago, y la eritromicina IV puede ayudar a acelerar el vaciamiento. De manera crítica, la ausencia de síntomas gastrointestinales no puede utilizarse para tranquilizar a los médicos de que el vaciamiento gástrico es normal.
Resumen detallado
A medida que los agonistas del receptor GLP-1 (GLP-1RA) y los coagonistas duales de los receptores GLP-1/GIP (GLP-1/GIPRA) se vuelven omnipresentes —utilizados por un estimado del 0,7% de los australianos en la actualidad, con proyecciones que se acercan al 10% para 2030—, sus implicaciones periprocedimentales se han convertido en un problema clínico urgente. Estos fármacos ralentizan el vaciado gástrico como acción farmacológica primaria, lo que genera un riesgo real, aunque incompletamente cuantificado, de retención de contenido gástrico y aspiración pulmonar durante la anestesia o la sedación.
Un panel de expertos multidisciplinario convocado por cuatro organismos profesionales australianos (la Australian Diabetes Society, el Australian and New Zealand College of Anaesthetists, la Gastroenterological Society of Australia y la Nurses' Association for Clinical Operative Services) revisó la base de evidencia existente —incluyendo reportes de casos, estudios de cohortes y datos de farmacología mecanicista— para generar recomendaciones de práctica por consenso. La preocupación clínica central es que tanto los agentes de acción corta (liraglutide, exenatide) como los agentes semanales de acción prolongada (semaglutide, dulaglutide) inhiben profundamente el vaciado gástrico incluso con el uso crónico, lo que contradice las suposiciones tempranas de que la taquifilaxia reduciría este efecto con el tiempo. Tirzepatide exhibe un retraso similar en el vaciado gástrico, mientras que el componente GIP por sí solo no tiene dicho efecto.
El hallazgo clave del panel es que las instrucciones estándar de ayuno preoperatorio son insuficientes para los pacientes que reciben estos agentes. Un amplio estudio de cohorte endoscópica citado en la guía encontró que el uso de GLP-1RA aumentó el riesgo absoluto de neumonía por aspiración en un 0,2% (razón de riesgo 1,33; IC 95% 1,02–1,74; P = 0,036), una elevación pequeña pero clínicamente significativa dada la gravedad de la aspiración. Los reportes de casos documentaron retención de alimentos sólidos a pesar de un ayuno de 20 horas, y retención de líquidos a pesar de no haber tenido ingesta oral durante 8 horas.
Las recomendaciones centrales del panel son: (1) Todos los pacientes deben ser evaluados para detectar el uso de GLP-1RA o GLP-1/GIPRA antes de cualquier procedimiento que requiera sedación o anestesia. (2) Estos medicamentos deben mantenerse —en lugar de suspenderse— durante el período periprocedimental, basándose en la ausencia de evidencia de que la interrupción restablezca de manera confiable el vaciado gástrico normal dentro de un plazo predecible, y en el riesgo de deterioro glucémico asociado a su suspensión. (3) Se recomienda una dieta obligatoria de líquidos claros durante 24 horas antes del procedimiento, seguida de un ayuno estándar de sólidos de 6 horas, para todos estos pacientes. (4) En los casos en que los pacientes no puedan cumplir o completar la dieta líquida, se recomienda la estratificación del riesgo mediante ecografía gástrica o gastroscopia con sedación mínima para evaluar directamente el contenido gástrico antes de proceder. (5) Debe considerarse la eritromicina intravenosa como agente procinético para facilitar el vaciado gástrico en situaciones de alto riesgo.
Es importante destacar que el panel señala explícitamente que la ausencia de síntomas gastrointestinales (como náuseas o vómitos) no puede utilizarse como indicador indirecto de un vaciado gástrico adecuado, dado que la correlación entre los síntomas gastrointestinales y el vaciado retardado con estos agentes es débil. Del mismo modo, no fue posible recomendar un período seguro de interrupción, debido a datos insuficientes sobre el tiempo necesario para que el vaciado gástrico retorne a la línea de base tras la suspensión de los distintos agentes. Estas constituyen brechas críticas de conocimiento que requieren investigación prospectiva.
Hallazgos clave
- GLP-1RAs and tirzepatide significantly delay gastric emptying even with chronic use, negating tachyphylaxis assumptions.
- GLP-1RA users undergoing endoscopy had a 33% higher hazard of aspiration pneumonia versus non-users.
- A mandatory 24-hour clear-fluid diet before standard fasting is recommended for all GLP-1RA/GLP-1GIPRA patients.
- Gastric ultrasound or minimally sedated gastroscopy should risk-stratify patients who cannot complete the liquid diet.
- Absence of GI symptoms does NOT reliably indicate normal gastric emptying in patients on these agents.
Metodología
Se trata de una guía de práctica clínica de consenso desarrollada por un panel multidisciplinario de expertos de cuatro sociedades profesionales australianas. Las recomendaciones se basan en una revisión estructurada de estudios mecanicistas publicados, informes de casos, series de casos y datos de cohortes, en lugar de una revisión sistemática formal o un metaanálisis.
Limitaciones del estudio
Las recomendaciones se basan en gran medida en informes de casos, datos mecanísticos y una cohorte observacional amplia, en lugar de ensayos controlados aleatorizados; el aumento absoluto del riesgo de aspiración es pequeño y no puede descartarse la presencia de confusión residual en los datos observacionales. No fue posible establecer un intervalo de suspensión seguro basado en evidencia para ningún GLP-1RA, y los datos específicos para los GLP-1/GIPRAs como tirzepatide siguen siendo escasos.
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