Paciente tratado con Nivolumab desarrolla una rara diseminación bacteriana de cerebro a sangre por un microbio oral
Un paciente con cáncer en tratamiento con nivolumab desarrolló bacteriemia por *Eikenella corrodens* tras una infección del SNC, lo que pone de manifiesto cómo la terapia con inhibidores de puntos de control inmunitario puede facilitar la diseminación microbiana peligrosa.
Resumen
Un hombre de 50 años con carcinoma nasofaríngeo avanzado en tratamiento con inmunoterapia con nivolumab desarrolló una infección secundaria del torrente sanguíneo causada por Eikenella corrodens, una bacteria comensal oral, tras presentar cerebritis temporal izquierda y empiema subdural. Los hemocultivos resultaron positivos a las 28 horas y el microorganismo fue confirmado mediante espectrometría de masas MALDI-TOF y secuenciación del gen 16S rRNA. El caso ilustra cómo los inhibidores de puntos de control inmunitario pueden alterar la homeostasis inmunológica, comprometer la integridad de la barrera hematoencefálica y modificar la microbiota mucosa de maneras que permiten a bacterias orales normalmente inofensivas invadir el sistema nervioso central y diseminarse posteriormente al torrente sanguíneo. Se incluye una revisión de la literatura sobre infecciones similares del SNC y de cabeza y cuello causadas por E. corrodens. El paciente fue derivado a cuidados paliativos dado el estadio avanzado de la enfermedad.
Resumen detallado
Eikenella corrodens es un bacilo gramnegativo fastidioso, anaerobio facultativo, que reside habitualmente en la mucosa orofaríngea, gastrointestinal y genitourinaria. Pertenece al grupo HACEK de microorganismos históricamente asociados con endocarditis con hemocultivos negativos e infecciones polimicrobianas de cabeza y cuello. Si bien raramente causa bacteriemia aislada, este reporte de caso y la revisión de literatura adjunta documentan una vía clínicamente significativa: la progresión desde una infección localizada del sistema nervioso central hasta invasión secundaria del torrente sanguíneo, particularmente en pacientes oncológicos con compromiso inmunológico.
El paciente índice era un hombre caucásico de 50 años con carcinoma de células escamosas indiferenciado no queratinizante, EBV-positivo, de nasofaringe (estadificado como cT4N1M0, Estadio IVa), diagnosticado en abril de 2023. Sus antecedentes oncológicos incluían quimiorradioterapia concurrente (70–63–56 Gy en 35 fracciones) más cisplatino (dosis acumulada de 185 mg/m²), resección quirúrgica, braquiterapia adyuvante (3000 cGy) y quimioterapia posterior con cisplatino-gemcitabina. En marzo de 2025 había iniciado nivolumab (240 mg IV cada dos semanas) por progresión leptomeníngea. Tres días después de su dosis más reciente de nivolumab, se presentó con fiebre de alto grado (39°C), alteración del estado mental, afasia grave, parálisis del nervio oculomotor derecho y hemiparesia derecha.
Al ingreso, los hallazgos de laboratorio revelaron leucocitosis neutrofílica (leucocitos 13,49 × 10⁹/L; neutrófilos 12,54 × 10⁹/L) y anemia normocítica (hemoglobina 10,7 g/dL). La tomografía computarizada de cerebro mostró hipodensidad temporal izquierda con edema hemisférico y desviación de la línea media, además de edema extenso de los senos esfenoidales y los laberintos etmoidales. La resonancia magnética posterior confirmó cerebritis temporal izquierda con empiema subdural ipsilateral, compatible con diseminación por contigüidad desde las estructuras sinonasales adyacentes. Los hemocultivos obtenidos tanto de sitios periféricos como del catéter venoso central resultaron positivos a las 28 horas. La identificación mediante MALDI-TOF MS (Bruker Biotyper, puntuación ≥2,0 para identificación a nivel de especie) y la secuenciación confirmatoria del gen ARNr 16S (BLASTn contra la base de datos del NCBI) establecieron a E. corrodens como el microorganismo causante.
La sensibilidad antimicrobiana se evaluó mediante E-test en agar Mueller-Hinton suplementado con sangre de oveja al 5% y β-NAD; las CIM se reportaron de forma descriptiva ante la ausencia de puntos de corte específicos para E. corrodens en las guías EUCAST o CLSI. El tratamiento empírico inicial con piperacilina-tazobactam (18 g/día IV) fue escalado a ceftriaxona (2 g una vez al día IV) tras la identificación definitiva. El paciente defervesció dentro de las 48 horas, el recuento leucocitario se normalizó y los hemocultivos de seguimiento a las 48 y 72 horas del inicio de ceftriaxona fueron negativos, confirmando la erradicación microbiológica.
Los autores proponen cuatro mecanismos por los cuales el nivolumab y la neoplasia subyacente pudieron haber facilitado esta infección inusual: (1) activación inespecífica de linfocitos T que altera la homeostasis inmunitaria y la vigilancia frente a patógenos; (2) efectos neuroinflamatorios que comprometen la integridad de la barrera hematoencefálica; (3) el uso de corticosteroides para eventos adversos inmunorrelacionados, que añade una carga inmunosupresora adicional; y (4) alteraciones en la inmunidad mucosa y la composición de la microbiota mediadas por inhibidores de puntos de control inmunitario, que favorecen el sobrecrecimiento y la translocación de E. corrodens. La revisión de literatura adjunta sintetiza los casos publicados de bacteriemia por E. corrodens secundaria a infecciones del sistema nervioso central y de cabeza y cuello, contextualizando este caso dentro de un cuerpo de evidencia infrecuente pero en crecimiento. Dada la enfermedad avanzada, el drenaje neuroquirúrgico se consideró inapropiado y el paciente fue trasladado a cuidados paliativos y de hospicio.
Hallazgos clave
- Blood cultures turned positive at 28 hours; E. corrodens confirmed by MALDI-TOF MS (score ≥2.0, species-level) and 16S rRNA gene sequencing via BLASTn
- Microbiological clearance achieved: follow-up blood cultures at 48 and 72 hours post-ceftriaxone (2 g once daily IV) were both negative
- Patient defervesced within 48 hours and leukocyte counts normalized after antibiotic escalation from piperacillin-tazobactam to ceftriaxone
- Nivolumab dose (240 mg IV) was administered just 3 days before symptom onset, temporally linking ICI therapy to the infectious event
- Imaging confirmed contiguous spread: left temporal cerebritis and subdural empyema arising from sphenoidal sinus and ethmoidal labyrinth infection
- No EUCAST or CLSI species-specific breakpoints exist for E. corrodens, requiring descriptive MIC reporting without categorical susceptibility interpretation
- Literature review spanning 1958–June 2025 identified E. corrodens bacteremia secondary to CNS and head-and-neck infections as a rare but clinically significant pattern in immunocompromised hosts
Metodología
Se trata de un caso clínico individual combinado con una revisión sistemática de la literatura (Cochrane, MEDLINE, Embase y otras bases de datos, 1958–junio de 2025) sobre bacteriemia por *E. corrodens* secundaria a infecciones del SNC y de cabeza y cuello. La identificación microbiológica se realizó mediante MALDI-TOF MS (Bruker Biotyper, MBT Compass 4.1) con umbrales de puntuación estándar (≥2,0 a nivel de especie) y secuenciación confirmatoria parcial del gen 16S rRNA con análisis BLASTn. La sensibilidad antimicrobiana se determinó mediante difusión en gradiente con tiras E-test en agar Mueller-Hinton suplementado; no se realizó ningún análisis estadístico formal dado el diseño de reporte de caso.
Limitaciones del estudio
Se trata de un informe de caso único, lo que impide extraer conclusiones generalizables sobre incidencia, causalidad o eficacia del tratamiento. El papel causal del nivolumab en la facilitación del compromiso de la barrera hematoencefálica y la diseminación de *E. corrodens* es mecanísticamente plausible, pero no ha sido demostrado. Los autores declararon no haber recibido financiación externa ni tener conflictos de interés.
¿Te ha gustado este resumen?
Recibe la última investigación sobre longevidad en tu bandeja de entrada cada semana.
Introduce tu correo electrónico para suscribirte:
