HormonesArtículo de investigaciónAcceso abierto

La fibrosis ovárica impulsa la infertilidad femenina y el envejecimiento a través de vías moleculares clave

Una revisión exhaustiva revela cómo la acumulación de colágeno y la activación de fibroblastos destruyen silenciosamente la función ovárica y la fertilidad.

sábado, 27 de junio de 2026 4 visualizaciones
Publicado en Mol Hum Reprod
A histology slide of ovarian tissue under a microscope showing dense collagen-stained blue fibrotic stroma surrounding sparse follicles, alongside a healthy ovary slide with organized follicles

Resumen

La fibrosis ovárica —la acumulación excesiva de tejido similar a tejido cicatricial dentro del ovario— está emergiendo como un factor central del envejecimiento reproductivo femenino y la infertilidad. Cada ciclo de ovulación produce microlesiones en el ovario y, con el tiempo, esto desencadena inflamación crónica y acumulación de colágeno que endurece progresivamente el tejido ovárico. Los principales culpables moleculares son las vías de señalización TGF-β/Smad, Wnt/β-catenina y PI3K/Akt, que activan los fibroblastos convirtiéndolos en miofibroblastos secretores de colágeno. El estroma fibrótico resultante altera el desarrollo folicular, la producción hormonal y la calidad de los ovocitos. Esta revisión vincula la fibrosis ovárica con el SOP, la insuficiencia ovárica prematura, la endometriosis y el cáncer de ovario, al tiempo que examina terapias experimentales que incluyen pirfenidona, inhibidores de TGF-β y enfoques con células madre.

Resumen detallado

La fibrosis ovárica es un proceso patológico en el que microlesiones repetidas —principalmente derivadas de la ovulación reiterada a lo largo de la vida reproductiva de la mujer— desencadenan una respuesta de cicatrización desregulada. En lugar de resolverse de forma limpia, el proceso de reparación conduce a una acumulación excesiva y permanente de componentes de la matriz extracelular (MEC), especialmente colágeno de tipos I y III, fibronectina e hialuronano. El resultado es un endurecimiento estromal progresivo que distorsiona arquitectónicamente el ovario y deteriora sus dos funciones fundamentales: la foliculogénesis y la esteroidogénesis. Esta revisión de la Universidad Yeditepe sintetiza el panorama celular y molecular completo de la fibrosis ovárica, a partir de modelos animales, estudios de tejido humano y correlatos clínicos.

A nivel celular, los principales efectores de la fibrosis ovárica son los fibroblastos activados y sus derivados diferenciados, los miofibroblastos. Estas células son llevadas a un estado profibrótico principalmente por las isoformas de TGF-β (TGF-β1, 2 y 3), que señalizan a través de los receptores TGFBR2 y TGFBR1 para activar los complejos transcripcionales Smad2/3/4. La sobreexpresión de los receptores de TGF-β es suficiente para inducir fibrosis ovárica experimentalmente, y la inhibición farmacológica reduce los marcadores fibróticos. Las vías no dependientes de Smad —incluidas ERK, p38 MAPK, JNK, ROCK y AKT— complementan la señalización canónica de Smad. El factor de crecimiento del tejido conjuntivo (CTGF), que actúa en sentido descendente respecto a TGF-β, amplifica la producción de colágeno y fibronectina; los modelos de eliminación del gen CTGF demuestran un desarrollo folicular alterado, lo que subraya su doble papel en la fibrosis y la fisiología ovárica normal.

La inflamación es tanto un desencadenante como una fuerza de mantenimiento de la fibrosis ovárica. El inflamasoma NLRP3 —activado por el estrés oxidativo, las señales metabólicas y los andrógenos elevados— impulsa la maduración de IL-1β e IL-18, creando un entorno proinflamatorio que perpetúa la activación de los fibroblastos. La expresión de NLRP3 está elevada en los ovarios envejecidos y con SOP, y su inhibición reduce los marcadores de fibrosis en modelos experimentales. La vía NF-κB media las respuestas inflamatorias desencadenadas por toxinas ambientales, incluidos los metales pesados y los herbicidas. Por el contrario, PPAR-γ, un receptor hormonal nuclear, ejerce efectos antifibróticos al suprimir la señalización TGF-β/Smad y controlar el remodelado de la MEC; la eliminación de PPAR-γ en ratones provoca infertilidad, mientras que su activación por compuestos naturales reduce los marcadores de fibrosis en modelos de SOP.

La fibrosis ovárica está directamente implicada en cuatro trastornos reproductivos mayores. En el SOP, la fibrosis estromal y la activación de NLRP3 impulsada por andrógenos alteran la foliculogénesis y contribuyen a la anovulación. En la insuficiencia ovárica prematura (IOP), el depósito acelerado de colágeno agota prematuramente la reserva folicular. En la endometriosis, las lesiones endometriales ectópicas inducen fibrosis local que deteriora el tejido ovárico adyacente. Quizás la más preocupante es la posible relación con el cáncer de ovario: las microlesiones ovulatorias repetidas y la acumulación de colágeno pueden crear un microambiente permisivo para los tumores, aunque la evidencia causal definitiva en humanos sigue siendo esquiva. La señalización desregulada de VEGF complica aún más la situación, al impulsar una angiogénesis aberrante que es simultáneamente necesaria para el desarrollo del folículo y del cuerpo lúteo, pero que se encuentra patológicamente elevada en los ovarios fibróticos y con SOP.

Las estrategias terapéuticas siguen siendo en gran medida experimentales. La pirfenidona, un agente antifibrótico consolidado utilizado en la fibrosis pulmonar, muestra prometedores resultados en modelos ováricos al inhibir la señalización de TGF-β y reducir el depósito de colágeno. Los inhibidores directos de TGF-β y la modulación del estrés oxidativo son vías farmacológicas adicionales en investigación. Las terapias con células madre —en particular las células madre mesenquimales— representan un enfoque regenerador emergente, con datos preliminares que sugieren que pueden reducir los marcadores fibróticos y favorecer la recuperación folicular en modelos animales. Los autores identifican lagunas críticas de conocimiento: los desencadenantes precisos de la activación de los fibroblastos en el microambiente ovárico, la interacción entre las células inmunitarias y los componentes de la MEC, y la ausencia de datos de intervención humana a largo plazo. La investigación futura debe priorizar estudios traslacionales que conecten los hallazgos mecanísticos con terapias clínicas capaces de prevenir o revertir la fibrosis ovárica.

Hallazgos clave

  • Repeated ovulation across the reproductive lifespan produces cumulative collagen accumulation that progressively and permanently stiffens ovarian stroma, reducing follicle number and oocyte quality
  • TGF-β/Smad signaling is the central pro-fibrotic pathway: overexpression of TGF-β receptors (TGFBR1/TGFBR2) is sufficient to induce ovarian fibrosis experimentally, and receptor inhibition measurably reduces fibrotic markers
  • NLRP3 inflammasome is elevated in both aged ovaries and PCOS ovaries; its inhibition in animal models decreases fibrosis markers and inflammatory cytokines IL-1β and IL-18
  • CTGF knockout in mice disrupts follicular development, confirming CTGF's dual role as both a fibrosis amplifier (collagen/fibronectin production) and a necessary regulator of normal folliculogenesis
  • PPAR-γ knockout in female mice results in infertility, while PPAR-γ activation by natural compounds reduces fibrosis markers in PCOS models, identifying it as a viable anti-fibrotic target
  • Ovarian fibrosis is mechanistically linked to PCOS, premature ovarian insufficiency, endometriosis, and potentially ovarian cancer, with fibrotic stroma creating a tumor-permissive microenvironment via collagen accumulation and chronic inflammation
  • Pirfenidone and TGF-β inhibitors reduce collagen deposition in ovarian fibrosis models; mesenchymal stem cell therapy shows early promise in reducing fibrotic markers and restoring follicular recovery in animal studies

Metodología

Se trata de un artículo de revisión narrativa que sintetiza la literatura experimental y clínica publicada sobre fibrosis ovárica a partir de PubMed y bases de datos relacionadas. No presenta datos experimentales originales, cohortes primarias de pacientes ni ensayos controlados. La evidencia proviene de estudios celulares in vitro, modelos de roedores con SOP, insuficiencia ovárica prematura, endometriosis y envejecimiento, así como de análisis de tejido ovárico humano. No se realizaron metaanálisis estadísticos específicos ni se calcularon tamaños de efecto agrupados; los hallazgos se sintetizan de forma cualitativa a partir de diseños de estudio heterogéneos.

Limitaciones del estudio

Al tratarse de una revisión narrativa, este artículo está sujeto a sesgos de selección en la inclusión de estudios y no realiza una síntesis cuantitativa sistemática de la calidad de la evidencia ni de los tamaños del efecto. La mayoría de los datos mecanicistas provienen de modelos animales (roedores), lo que limita su traducción directa a la biología ovárica humana. La relación causal entre la fibrosis ovárica y el cáncer de ovario en particular se describe como aún no establecida de forma definitiva, y no existen datos de ensayos clínicos en humanos para la mayoría de las terapias antifibróticas propuestas en el contexto ovárico. Los autores declararon no tener conflictos de interés.

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