Brain HealthArtículo de investigaciónDe pago

Los científicos descubren cómo los genes y el entorno se combinan para desencadenar la esclerosis múltiple

Nueva investigación revela cómo la vitamina D, la obesidad y las infecciones virales interactúan con la genética para influir en el riesgo de esclerosis múltiple a través de cambios epigenéticos.

sábado, 28 de marzo de 2026 0 visualizaciones
Publicado en Brain : a journal of neurology
Scientific visualization: Scientists Uncover How Genes and Environment Team Up to Trigger Multiple Sclerosis

Resumen

Los científicos han trazado un mapa de cómo las variantes genéticas y los factores ambientales —como la deficiencia de vitamina D, la obesidad y la infección por el virus de Epstein-Barr— interactúan para influir en el riesgo de esclerosis múltiple. Los investigadores analizaron más de 230 variantes genéticas asociadas con la susceptibilidad a la EM y descubrieron que los factores ambientales no se limitan a sumarse al riesgo genético, sino que modifican activamente la expresión de los genes relacionados con la EM a través de cambios epigenéticos. Los principales desencadenantes ambientales incluyen niveles bajos de vitamina D, un índice de masa corporal elevado, el tabaquismo y la infección por EBV, los cuales alteran la metilación del DNA y la actividad génica en las células inmunitarias. Esta interacción explica por qué personas con perfiles genéticos similares pueden presentar desenlaces de EM muy diferentes según su estilo de vida y sus exposiciones ambientales.

Resumen detallado

La esclerosis múltiple afecta a millones de personas en todo el mundo, pero el motivo por el cual algunas personas con predisposición genética desarrollan la enfermedad mientras otras no lo hacen ha sido siempre un enigma. Esta revisión exhaustiva revela cómo los factores ambientales modifican activamente el riesgo genético en lugar de simplemente sumarse a él.

Los investigadores analizaron los hallazgos de estudios de asociación del genoma completo que identificaron más de 230 variantes genéticas vinculadas a la susceptibilidad a la EM. Examinaron cómo los factores ambientales —entre ellos la deficiencia de vitamina D, la obesidad, el tabaquismo y la infección por el virus de Epstein-Barr— interactúan con estas predisposiciones genéticas a través de mecanismos epigenéticos.

El estudio empleó enfoques estadísticos avanzados, como la aleatorización mendeliana, para establecer relaciones causales entre los factores ambientales y el riesgo de EM. Los hallazgos clave demuestran que los desencadenantes ambientales no solo aumentan el riesgo de la enfermedad de forma independiente, sino que también alteran la expresión de los genes relacionados con la EM mediante metilación del DNA y modificaciones de histonas en células inmunitarias.

La deficiencia de vitamina D y el índice de masa corporal elevado mostraron los vínculos causales más sólidos con el desarrollo de la EM. La infección por EBV, el tabaquismo y otros factores ambientales generan cambios epigenéticos en localizaciones genómicas cruciales, activando o desactivando eficazmente los genes de riesgo de EM de maneras específicas según el tipo celular. Esto explica por qué los gemelos idénticos pueden presentar desenlaces distintos frente a la EM a pesar de compartir la misma genética.

En cuanto a la longevidad y la optimización de la salud, esta investigación sugiere que mantener niveles adecuados de vitamina D, un peso corporal saludable y evitar el tabaquismo podría reducir significativamente el riesgo de EM incluso en personas con predisposición genética. Los hallazgos también apuntan hacia estrategias de prevención personalizadas basadas en los perfiles genéticos individuales.

Sin embargo, la mayoría de las interacciones gen-ambiente siguen siendo poco comprendidas más allá de los genes del complejo mayor de histocompatibilidad, y se necesita más investigación para traducir estos conocimientos en intervenciones clínicas.

Hallazgos clave

  • Vitamin D deficiency and obesity show strongest causal links to MS risk through genetic interactions
  • Environmental factors alter MS gene expression via epigenetic changes, not just additive risk
  • EBV infection and smoking modify DNA methylation at key MS-related genomic locations
  • Over 230 genetic variants influence MS susceptibility but environmental factors determine expression
  • Gene-environment interactions explain why genetically similar people have different MS outcomes

Metodología

Esta revisión exhaustiva sintetizó hallazgos de estudios de asociación de todo el genoma y aplicó métodos estadísticos avanzados, incluidas la aleatorización mendeliana y los análisis de colocalización. Los investigadores analizaron más de 230 variantes genéticas asociadas con la susceptibilidad a la EM y examinaron sus interacciones con factores de riesgo ambientales establecidos mediante enfoques epigenéticos y transcriptómicos.

Limitaciones del estudio

La mayoría de las interacciones gen-ambiente siguen siendo poco comprendidas más allá de los genes del complejo mayor de histocompatibilidad, lo que limita las aplicaciones clínicas. La revisión reconoce importantes lagunas en la comprensión de las vías mecanísticas y señala que traducir estos hallazgos en intervenciones clínicas eficaces requiere una investigación adicional sustancial.

¿Te ha gustado este resumen?

Recibe la última investigación sobre longevidad en tu bandeja de entrada cada semana.

Introduce tu correo electrónico para suscribirte: