Longevity & AgingArtículo de investigaciónAcceso abierto

Los relojes inteligentes rastrean hormonas del embarazo con un 93% de precisión en un nuevo estudio

Los sensores portátiles registraron patrones de frecuencia cardíaca en reposo que reflejaron de cerca los cambios hormonales durante el embarazo, detectando también resultados adversos.

viernes, 15 de mayo de 2026 0 visualizaciones
Publicado en EBioMedicine
Pregnant woman relaxing on a sofa, smartwatch glowing on her wrist, soft morning light, subtle heart rate graph overlaid on screen

Resumen

Investigadores del Scripps Research Translational Institute analizaron datos de sensores portátiles de 99 participantes embarazadas, registrando la frecuencia cardíaca en reposo, los pasos y el sueño desde 3 meses antes del embarazo hasta 6 meses después del parto. Descubrieron que los cambios en la frecuencia cardíaca en reposo mostraron una correlación notablemente estrecha con las fluctuaciones hormonales conocidas del embarazo (R²=0,93). La frecuencia cardíaca en reposo descendió inicialmente entre las semanas 5 y 9, aumentó de forma sostenida hasta las 8–9 semanas antes del parto y luego cayó por debajo de los niveles previos al embarazo en el período posparto. El sueño aumentó durante el primer trimestre, pero disminuyó a partir de entonces. Es importante destacar que los embarazos con resultados adversos mostraron patrones de frecuencia cardíaca en reposo distintos en comparación con los nacimientos con vida, lo que sugiere que los dispositivos portátiles podrían algún día permitir la detección temprana de riesgos de aborto espontáneo o parto prematuro sin necesidad de consultas clínicas.

Resumen detallado

Los Estados Unidos enfrentan una creciente crisis de salud materna, con resultados adversos del embarazo que afectan de manera desproporcionada a mujeres no blancas y a quienes viven en zonas sin atención obstétrica, donde el acceso a servicios de obstetricia es gravemente limitado. Este estudio exploró si los dispositivos portátiles de uso doméstico podrían capturar pasivamente los profundos cambios fisiológicos del embarazo —y si esas señales reflejan los bien caracterizados cambios hormonales que los impulsan.

Mediante la plataforma digital de investigación bilingüe PowerMom, los investigadores reclutaron participantes de 16 años o más que estuvieran embarazadas o en las primeras 8 semanas del posparto. De 5.612 participantes inscritas, 99 embarazos con nacimientos de bebés vivos cumplieron los umbrales de calidad de datos (≥2 días válidos con dispositivo por semana durante ≥50% de las semanas de gestación) para el análisis de la frecuencia cardíaca en reposo (RHR, por sus siglas en inglés), y 54 aportaron datos de sueño. Los dispositivos utilizados fueron Apple Watch, Garmin y Fitbit. Para controlar la variabilidad interindividual e interdispositivo, todas las señales se expresaron en relación con la línea de base pregestacional de cada participante y se agregaron a nivel poblacional.

El hallazgo más destacado fue una llamativa correlación de R²=0,93 entre la trayectoria longitudinal de la RHR y los perfiles hormonales esperados durante el embarazo. La RHR disminuyó moderadamente entre las semanas gestacionales 5 y 9 —en consonancia con los efectos vasodilatadores tempranos de la progesterona y la hCG— y luego ascendió de forma sostenida a medida que el gasto cardíaco aumenta durante la mitad del embarazo, alcanzando su punto máximo aproximadamente 8 a 9 semanas antes del parto. Posteriormente, descendió hacia los niveles previos al embarazo e incluso por debajo de estos durante el posparto, para estabilizarse cerca de la línea de base a los 6 meses. El tiempo total de sueño aumentó en el primer trimestre, pero disminuyó progresivamente durante el resto del embarazo. El recuento de pasos mostró una reducción de la actividad física a medida que avanzaba la gestación. En conjunto, estos patrones reflejan las conocidas adaptaciones hemodinámicas y conductuales al embarazo.

Un análisis exploratorio de 9 participantes con resultados adversos (aborto espontáneo u otros desenlaces sin nacimiento de bebé vivo) reveló trayectorias de RHR que se desviaron de manera significativa respecto al grupo con nacimientos de bebés vivos, lo que sugiere que los dispositivos portátiles podrían detectar desviaciones fisiológicas antes de que aparezcan síntomas clínicos. Los autores son cuidadosos en presentar esto como una señal de viabilidad, dado el reducido tamaño de la muestra con resultados adversos, y no como una herramienta predictiva validada.

La importancia de este estudio radica en demostrar que la tecnología de uso doméstico, discreta y utilizada a diario, puede reconstruir pasivamente cronogramas del embarazo biológicamente coherentes —con el potencial de extender un seguimiento prenatal significativo al 30–50% de las personas gestantes que viven en zonas sin atención obstétrica. Se requieren futuros estudios prospectivos con cohortes más amplias de resultados adversos para traducir estas asociaciones en predicciones clínicas aplicables.

Hallazgos clave

  • Wearable RHR trajectories correlated with pregnancy hormone fluctuations at R²=0.93 across 99 live-birth pregnancies.
  • RHR dipped in weeks 5–9, rose to a peak ~8–9 weeks before delivery, then fell below pre-pregnancy levels postpartum.
  • Total sleep time increased in the first trimester but declined progressively through the rest of pregnancy.
  • Adverse-outcome pregnancies showed distinct RHR patterns vs. live births, suggesting early detection potential.
  • Passive wearable monitoring captured population-level pregnancy physiology without requiring clinical visits.

Metodología

Estudio de cohorte observacional longitudinal realizado mediante la plataforma de investigación móvil bilingüe PowerMom; 99 participantes con nacimientos de recién nacidos vivos aportaron datos de Apple Watch, Garmin o Fitbit correspondientes a un período que abarca desde 3 meses antes del embarazo hasta 6 meses posparto. Las señales se normalizaron respecto a los valores de referencia previos al embarazo y requirieron ≥2 días válidos de uso del dispositivo portátil por semana durante ≥50% de las semanas de gestación.

Limitaciones del estudio

El grupo con resultados adversos contenía solo 9 participantes, lo que hace que esas comparaciones sean exploratorias y carezcan de potencia estadística suficiente. El inicio del embarazo se estimó a partir de las fechas probables de parto reportadas por las propias participantes, en lugar de una datación gestacional confirmada, lo que introduce un posible error de temporalidad. El análisis del sueño se restringió a las usuarias de Fitbit (n=54), lo que limita la generalización de los resultados a otros tipos de dispositivos.

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