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El entrenamiento de fuerza mejora la eficiencia en la carrera y el rendimiento en la fase final de la prueba en atletas de resistencia

Solo 10 semanas de trabajo de fuerza y pliometría mejoraron notablemente la economía de carrera y la resistencia de alta intensidad en corredores masculinos bien entrenados.

viernes, 15 de mayo de 2026 0 visualizaciones
Publicado en Med Sci Sports Exerc
A male runner in racing kit powering through the final stretch of a road race, legs driving hard, other runners fading behind him.

Resumen

Un ensayo controlado aleatorizado de la Universidad de Loughborough encontró que corredores masculinos bien entrenados que añadieron entrenamiento de fuerza máxima y pliométrico dos veces por semana a su rutina durante 10 semanas experimentaron mejoras significativas en la durabilidad de la economía de carrera y el rendimiento de alta intensidad en estado de fatiga. Tras una carrera de 90 minutos a la intensidad de esfuerzo de un maratón, el grupo que realizó entrenamiento de fuerza mejoró su eficiencia de oxígeno en un 2,1% en el minuto 90, mientras que el grupo de solo resistencia empeoró ligeramente. De forma más llamativa, el tiempo hasta el agotamiento a una intensidad cercana al máximo mejoró un 35% en el grupo de fuerza, frente a un descenso del 8% en los controles. Estos hallazgos sugieren que el entrenamiento de fuerza complementario ofrece beneficios acumulativos: no solo una mayor eficiencia con las piernas descansadas, sino también una economía sostenida y un remate final bajo condiciones de fatiga.

Resumen detallado

Los corredores de fondo han debatido durante mucho tiempo si el entrenamiento con pesas tiene cabida en su plan de entrenamiento. Este ensayo controlado aleatorizado, bien diseñado, aporta algunas de las evidencias más contundentes hasta la fecha de que sí la tiene, especialmente para preservar la eficiencia y la velocidad de competición en los tramos finales de una carrera.

Investigadores de la Universidad de Loughborough reclutaron a 28 corredores masculinos bien entrenados (VO2 max ~58,6 mL/kg/min; tiempo en 10 km ~39 min) y los asignaron aleatoriamente a continuar con su entrenamiento habitual de carrera o a añadir sesiones de fuerza máxima y pliometría dos veces por semana durante 10 semanas. Antes y después de la intervención, todos los participantes completaron un protocolo exigente: una carrera de 90 minutos a un ritmo de dominio de alta intensidad (~79,7% VO2 max), seguida inmediatamente de una prueba de tiempo hasta el agotamiento al 95% VO2 max.

Los resultados fueron llamativos. El grupo de fuerza más resistencia mejoró la economía de carrera un 2,1% en el minuto 90, mientras que el grupo de resistencia exclusiva experimentó un ligero descenso (+0,6%). Esto sugiere que el entrenamiento de fuerza ayuda a preservar la eficiencia neuromuscular a medida que se acumula la fatiga, una cualidad que suele denominarse «durabilidad de la economía de carrera». Aún más destacable fue el resultado en la prueba de tiempo hasta el agotamiento: el grupo de fuerza mejoró un 35%, mientras que el grupo de control experimentó un descenso del 8%.

Estos hallazgos son relevantes porque la mayor parte de la investigación previa sobre entrenamiento de fuerza y economía de carrera se centró en estados sin fatiga. El rendimiento real en competición —especialmente en los kilómetros finales de un maratón o el sprint final en un 10 km— exige tanto eficiencia como potencia en condiciones de fatiga profunda. Este estudio aborda directamente esa carencia.

Entre las limitaciones cabe destacar que la muestra es exclusivamente masculina y de corredores bien entrenados, lo que restringe la generalización a mujeres o corredores recreativos. El período de 10 semanas es relativamente corto y los efectos a largo plazo sobre los tiempos reales de carrera aún no han sido estudiados. No obstante, los tamaños del efecto son grandes y el protocolo es ecológicamente válido, lo que convierte este estudio en un argumento sólido a favor de integrar el trabajo de fuerza estructurado en el entrenamiento de resistencia.

Hallazgos clave

  • Strength-trained runners improved running economy by 2.1% at 90 minutes; controls slightly worsened (+0.6%).
  • Time to exhaustion at ~95% VO2max improved 35% in the strength group versus an 8% decline in controls.
  • Large effect sizes (ηp² = 0.13 for RE; ηp² = 0.28 for TTE) indicate practically meaningful differences.
  • Twice-weekly maximal strength and plyometric training was sufficient to produce significant gains in 10 weeks.
  • Benefits extended beyond fresh-leg economy to fatigued high-intensity performance, a novel finding.

Metodología

Ensayo controlado aleatorizado con 28 corredores masculinos bien entrenados, emparejados por rendimiento y asignados a grupos de solo resistencia o resistencia más fuerza durante 10 semanas. La economía de carrera se midió mediante el coste de oxígeno en intervalos de 15 minutos durante una carrera de alta intensidad de 90 minutos, seguida de una prueba de tiempo hasta el agotamiento al 95% del VO2max, realizadas antes y después de la intervención.

Limitaciones del estudio

El estudio incluyó únicamente corredores masculinos bien entrenados, lo que limita su aplicabilidad a mujeres, adultos mayores o corredores recreativos. Los resultados no midieron el rendimiento real en carrera, sino únicamente indicadores de laboratorio. El período de intervención de 10 semanas no captura las adaptaciones a largo plazo ni los posibles efectos de interferencia.

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