Longevity & AgingArtículo de investigaciónDe pago

La testosterona mejora moderadamente el deseo sexual en mujeres posmenopáusicas con HSDD

Una revisión clínica de 2025 aclara cuándo la terapia con testosterona beneficia a las mujeres con bajo deseo sexual y qué dicen actualmente las guías clínicas sobre su uso.

jueves, 2 de julio de 2026 1 visualización
Publicado en Obstet Gynecol
A middle-aged woman speaking with a female physician in a warm clinical office, sunlight through the window, hopeful expression.

Resumen

Una revisión narrativa publicada en *Obstetrics & Gynecology* sintetiza la evidencia actual y dos guías clínicas principales sobre el tratamiento con testosterona para el trastorno del deseo sexual hipoactivo (HSDD, por sus siglas en inglés) en mujeres peri y posmenopáusicas. Si bien no existe ninguna formulación de testosterona aprobada por la FDA para mujeres en los Estados Unidos debido a lagunas en los datos de seguridad a largo plazo, la evidencia respalda un beneficio modesto en mujeres posmenopáusicas cuidadosamente seleccionadas con bajo deseo sexual que les causa malestar. La revisión no encontró evidencia que respalde el uso de testosterona para mejorar la salud ósea, la cognición, la energía ni la salud cerebral en mujeres. La evidencia sobre su uso en mujeres en edad reproductiva tardía también sigue siendo limitada. La revisión está diseñada para ayudar a los médicos a orientar sus decisiones de prescripción fuera de indicación aprobada y las prácticas de monitoreo utilizando la orientación experta disponible.

Resumen detallado

El deseo sexual bajo que causa malestar personal —denominado clínicamente trastorno del deseo sexual hipoactivo (TDSH)— es una de las quejas de salud sexual más frecuentes entre las mujeres posmenopáusicas, aunque las opciones de tratamiento siguen siendo limitadas y a menudo mal comprendidas. Esta revisión narrativa de Mayo Clinic aborda una brecha crítica en la práctica clínica al sintetizar la evidencia actual sobre la terapia con testosterona para el TDSH en mujeres peri y posmenopáusicas.

La revisión examina la investigación sobre el papel de la testosterona en la función sexual femenina, señalando que, si bien no existe un síndrome de deficiencia androgénica formalmente reconocido en mujeres, el descenso de los niveles de testosterona durante la transición menopáusica se correlaciona con una reducción del deseo sexual en algunas personas. Los estudios incluidos en la revisión demuestran que el tratamiento con testosterona puede producir mejoras modestas pero significativas en el deseo sexual y la satisfacción en mujeres posmenopáusicas correctamente seleccionadas.

Es importante destacar que la evidencia no respalda las afirmaciones más amplias que en ocasiones se hacen sobre la testosterona en mujeres. La revisión no encontró datos convincentes de que la testosterona mejore la densidad ósea, la función cognitiva, los niveles de energía o la salud cerebral en esta población. La evidencia de beneficio en mujeres en edad reproductiva tardía también sigue siendo escasa, lo que sugiere que la aplicabilidad de esta terapia es actualmente más limitada de lo que a veces se promueve.

Un desafío práctico fundamental es que en los Estados Unidos no existe ningún producto de testosterona aprobado por la FDA para mujeres, en gran medida debido a la ausencia de datos de seguridad a largo plazo. A pesar de esto, dos guías clínicas ofrecen ahora orientación estructurada sobre dosificación, selección de pacientes y seguimiento para el uso fuera de indicación. El autor resume estas guías para hacer la información aplicable a los médicos de primera línea.

La revisión subraya tanto el potencial como los límites de la terapia con testosterona para la salud sexual de la mujer, y proporciona un marco clínicamente fundamentado para la toma de decisiones compartida con las pacientes que buscan este tratamiento.

Hallazgos clave

  • Testosterone produces modest improvements in sexual desire in appropriately selected postmenopausal women with HSDD.
  • No evidence supports testosterone improving bone health, cognition, energy, or brain health in women.
  • Evidence for HSDD benefit in late reproductive-age women remains limited.
  • No FDA-approved testosterone formulation for women exists in the U.S. due to insufficient long-term safety data.
  • Two clinical guidelines now provide expert consensus on testosterone use and monitoring for HSDD in women.

Metodología

Se trata de una revisión narrativa publicada en *Obstetrics & Gynecology*, que sintetiza datos existentes de ensayos clínicos y dos importantes guías clínicas de expertos. No es una revisión sistemática ni un metaanálisis, por lo que las conclusiones reflejan la síntesis del autor en lugar de un proceso estandarizado de clasificación de evidencia. La revisión fue redactada por un único experto de la división de Salud de la Mujer de la Clínica Mayo.

Limitaciones del estudio

Como revisión narrativa y no sistemática, las conclusiones pueden reflejar una síntesis selectiva y están sujetas a la interpretación de los autores. La ausencia de formulaciones de testosterona para mujeres aprobadas por la FDA significa que las dosis se extrapolan de productos masculinos o preparaciones compuestas, lo que genera dudas sobre la consistencia. Los datos de seguridad a largo plazo —incluidos los desenlaces cardiovasculares y oncológicos— siguen siendo insuficientes, lo que limita una orientación definitiva sobre la relación riesgo-beneficio.

¿Te ha gustado este resumen?

Recibe la última investigación sobre longevidad en tu bandeja de entrada cada semana.

Introduce tu correo electrónico para suscribirte: