Longevity & AgingComunicado de prensa

Los Laboratorios Subterráneos Podrían Revelar Cómo la Radiación Cósmica Impulsa el Envejecimiento Biológico

Una nueva propuesta busca cultivar células a gran profundidad bajo tierra para comprobar si la radiación de muones cósmicos acelera los relojes epigenéticos del envejecimiento.

viernes, 10 de julio de 2026 1 visualización
Publicado en Lifespan.io
Article visualization: Underground Labs Could Reveal How Cosmic Radiation Drives Biological Aging

Resumen

Los científicos han propuesto utilizar laboratorios subterráneos profundos para estudiar si la radiación cósmica —específicamente partículas subatómicas llamadas muones— contribuye al envejecimiento biológico. Los muones se producen cuando los rayos cósmicos golpean la atmósfera terrestre y bombardean constantemente el tejido vivo en la superficie. Dado que los laboratorios subterráneos bloquean la mayor parte de la exposición a muones, los investigadores quieren cultivar células humanas tanto bajo tierra como en la superficie en condiciones por lo demás idénticas, y luego comparar la velocidad a la que avanzan sus relojes epigenéticos de envejecimiento. El experimento mediría el daño en el DNA, la inflamación, la senescencia y la actividad de reparación celular. Estudios previos con moscas de la fruta arrojaron resultados inesperados: proteger a los organismos de la radiación de fondo deterioró en realidad sus mecanismos naturales de reparación, lo que plantea la posibilidad de que cierta exposición a la radiación sea biológicamente necesaria. Esta propuesta tiene como objetivo cuantificar el papel de la radiación de muones en lugar de darlo por supuesto.

Resumen detallado

Cada célula viva en la Tierra es bombardeada constantemente por muones, partículas subatómicas generadas cuando los rayos cósmicos colisionan con la atmósfera. Estas partículas atraviesan casi cualquier material, incluidos nuestros cuerpos, y los investigadores han sospechado desde hace tiempo que podrían contribuir al componente aleatorio y estocástico del envejecimiento epigenético. Un nuevo artículo de perspectiva publicado en <em>Aging and Disease</em> propone un experimento controlado para poner a prueba esta hipótesis directamente por primera vez.

La propuesta se centra en el uso del Laboratorio Subterráneo de Canfranc, en España, uno de los apenas 14 laboratorios subterráneos profundos que existen en el mundo. La masa de roca suprayacente reduce drásticamente el flujo de muones a esas profundidades. El plan consiste en cultivar células idénticas simultáneamente bajo tierra y en la superficie, para luego comparar entre ambos grupos los marcadores de envejecimiento epigenético, las señales de daño al DNA, la inflamación, los marcadores de senescencia y la actividad de las vías de reparación.

Lo que hace científicamente interesante esta propuesta es que los relojes epigenéticos sugieren que entre dos tercios y nueve décimas del daño epigenómico tiene un origen estocástico, es decir, aleatorio en lugar de estar impulsado por programas biológicos predecibles. Determinar qué proporción de esa aleatoriedad es atribuible a la radiación de muones ambientales podría transformar nuestra comprensión de por qué el envejecimiento es en parte inevitable y en parte variable entre individuos.

Experimentos previos con moscas de la fruta criadas en laboratorios subterráneos arrojaron un hallazgo contraintuitivo: sin exposición regular a muones, los mecanismos naturales de reparación del DNA parecían debilitarse. Esto plantea una segunda hipótesis: que la radiación de fondo podría ejercer en realidad una función hormética o de mantenimiento, y que su eliminación podría permitir la proliferación sin control de linajes celulares anómalos y potencialmente precancerosos.

Los autores señalan con cautela que el experimento no puede eliminar todas las fuentes de daño biológico aleatorio. El estrés oxidativo interno, los errores enzimáticos y la radiación proveniente de isótopos inestables de carbono y potasio presentes en las propias células persistirían. No obstante, aislar la variable de los muones representa un paso significativo hacia la comprensión de la física del envejecimiento. Los resultados seguirán siendo especulativos hasta que el experimento se lleve a cabo.

Hallazgos clave

  • Muons from cosmic rays constantly strike living tissue and may drive a significant share of random epigenetic aging damage.
  • A deep underground lab in Spain would shield cell cultures from muon exposure, enabling a first direct test of their aging effect.
  • Prior fruit fly experiments suggest shielding from background radiation can impair natural DNA repair mechanisms.
  • Epigenetic clocks capture 2/3 to 9/10 stochastic damage, making muon contribution a plausible and testable aging factor.
  • If muons accelerate aging clocks, future radiation-shielding strategies could theoretically slow epigenetic aging rates.

Metodología

Se trata de un artículo de perspectiva o propuesta publicado en la revista revisada por pares Aging and Disease, no de un estudio experimental completado. Resume la evidencia existente y describe un diseño experimental propuesto. La base de evidencia incluye estudios previos realizados en laboratorio subterráneo con Drosophila e investigaciones consolidadas sobre relojes epigenéticos; no se presentan datos primarios nuevos.

Limitaciones del estudio

Se trata de una propuesta, no de un estudio completado; aún no existen resultados experimentales. El diseño no puede eliminar todas las fuentes de daño biológico estocástico, solo el flujo de muones. El precedente de la mosca de la fruta introduce incertidumbre sobre si el blindaje frente a la radiación resulta, en términos netos, beneficioso o perjudicial para el mantenimiento celular.

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