Longevity & AgingArtículo de investigaciónAcceso abierto

La Estimulación del Nervio Vago Muestra un Amplio Potencial en Múltiples Trastornos del Movimiento

Una revisión sistemática de 2025 que analiza 32 estudios concluye que la VNS mejora los síntomas motores y no motores en el Parkinson, el temblor, la distonía y el síndrome de Tourette.

lunes, 13 de julio de 2026 1 visualización
Publicado en Mov Disord
Cross-section diagram of human brainstem with glowing vagus nerve pathways connecting to substantia nigra, rendered in deep blue and gold

Resumen

Esta revisión sistemática analizó 32 estudios preclínicos y clínicos (2020–2025) que examinaron la estimulación del nervio vago (VNS) en trastornos del movimiento, incluyendo la enfermedad de Parkinson, el temblor esencial, la distonía cervical y el síndrome de Tourette. La VNS —administrada de forma invasiva mediante implante cervical o de forma no invasiva a través de dispositivos transcutáneos auriculares o cervicales— mejoró la función motora, redujo la neuroinflamación, potenció la señalización de dopamina y norepinefrina, y promovió la plasticidad sináptica. La enfermedad de Parkinson contó con la base de evidencia más sólida, con datos preclínicos que demostraron la preservación de neuronas dopaminérgicas y la reducción de alfa-sinucleína. La VNS transcutánea auricular no invasiva (taVNS) emergió como una alternativa especialmente prometedora y más segura frente a los implantes quirúrgicos. Los autores concluyen que se necesitan con urgencia ensayos controlados aleatorizados de mayor escala con protocolos de estimulación estandarizados.

Resumen detallado

El nervio vago actúa como una vía de comunicación bidireccional fundamental entre el cerebro y los órganos periféricos, lo que lo convierte en un objetivo terapéutico atractivo en las enfermedades neurológicas impulsadas por disfunción de circuitos, neuroinflamación y desregulación de neurotransmisores, características propias de los trastornos del movimiento. Esta revisión sistemática de 2025, publicada en Movement Disorders, sintetiza la evidencia preclínica y clínica más actualizada sobre la estimulación del nervio vago (VNS) en la enfermedad de Parkinson (PD), los parkinsonismos atípicos, el temblor esencial (ET), la distonía cervical (CD) y el síndrome de Tourette (TS).

La revisión identificó 32 estudios elegibles a partir de una búsqueda en PubMed, Web of Science y Scopus que abarcó el período 2020–2025. La mayoría se centró en la PD (14 clínicos, 8 preclínicos), con un menor volumen de trabajos sobre temblor/ET (4 clínicos, 2 preclínicos), distonía cervical (2 clínicos) y síndrome de Tourette (1 clínico). Un estudio clínico examinó la atrofia multisistémica de tipo C. Las modalidades de VNS incluyeron implantes cervicales invasivos (iVNS), VNS cervical transcutánea (tcVNS) y VNS auricular transcutánea (taVNS).

Los estudios preclínicos en PD con modelos de rata mostraron de forma consistente que el iVNS y el taVNS preservaron las neuronas dopaminérgicas positivas para tirosina hidroxilasa en la sustancia negra, redujeron la agregación de alfa-sinucleína, restauraron los niveles de norepinefrina y dopamina, y suprimieron los marcadores neuroinflamatorios (TNF-α, IL-1β, Iba-1, GFAP). Un hallazgo mecanístico clave fue que los efectos neuroprotectores están mediados principalmente por las fibras vagales aferentes que se proyectan hacia el locus coeruleus y el núcleo del tracto solitario, y no por las vías eferentes. El iVNS de microrráfagas de alta frecuencia (300 Hz) superó a los protocolos estándar y de baja frecuencia en múltiples resultados. La vía de señalización BDNF-TrkB fue identificada como mediadora parcial de la neuroprotección, aunque los beneficios locomotores persistieron incluso cuando esta vía fue bloqueada farmacológicamente.

En el plano clínico, el VNS —en particular el taVNS no invasivo— demostró mejoras tanto en síntomas motores (marcha, temblor, rigidez) como no motores (cognición, función autonómica, estado de ánimo) en pacientes con PD. En el temblor esencial, los estudios reportaron una reducción de la amplitud del temblor durante y después de la estimulación. Los estudios sobre distonía cervical y síndrome de Tourette se limitaron a muestras pequeñas, pero sugirieron reducciones en la postura distónica y la gravedad de los tics, respectivamente. En todas las condiciones, el VNS pareció modular los principales neurotransmisores implicados en los trastornos del movimiento: GABA, norepinefrina, dopamina y acetilcolina.

La revisión destaca que el taVNS no invasivo es un enfoque especialmente atractivo dado su perfil de seguridad favorable en comparación con la implantación quirúrgica, lo que hace viable su uso prolongado y de alta frecuencia. Sin embargo, el campo carece de protocolos de estimulación estandarizados y la mayoría de los ensayos clínicos son pequeños y heterogéneos. Los autores exigen ensayos controlados aleatorizados de gran tamaño y adecuada potencia estadística, con medidas de resultado armonizadas, para establecer la eficacia clínica y optimizar parámetros como la frecuencia, la intensidad, el ancho de pulso y la duración de la estimulación.

Hallazgos clave

  • VNS preserved dopaminergic neurons and reduced alpha-synuclein in preclinical Parkinson's disease models.
  • High-frequency microburst iVNS (300 Hz) showed superior motor and neuroprotective outcomes over standard protocols.
  • Afferent vagal fiber stimulation — not efferent — drives neuroprotective and anti-inflammatory effects in PD.
  • Non-invasive taVNS improved motor and non-motor PD symptoms with a favorable safety profile in clinical studies.
  • Evidence across tremor, cervical dystonia, and Tourette's syndrome remains preliminary but directionally positive.

Metodología

Revisión sistemática siguiendo las directrices PRISMA 2020, con búsqueda en PubMed, Web of Science y Scopus de estudios publicados entre 2020 y 2025. Se incluyeron ensayos controlados aleatorizados, experimentos preclínicos, estudios observacionales, informes de casos y series de casos; se excluyeron revisiones, editoriales y resúmenes de congresos. La calidad de los ensayos controlados aleatorizados se evaluó mediante la herramienta Cochrane Risk-of-Bias 2.0.

Limitaciones del estudio

La revisión abarca solo 32 estudios con alta heterogeneidad en los parámetros de estimulación, diseños de estudio y medidas de resultados, lo que limita las comparaciones entre estudios. La mayoría de los estudios clínicos son pequeños, carecen de controles activos y tienen períodos de seguimiento cortos. No se encontró evidencia para la corea, los trastornos del movimiento funcionales ni el mioclono fuera de contextos de epilepsia.

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