Brain HealthLos fármacos para la presión arterial podrían frenar el Parkinson al actuar sobre el sistema renina-angiotensina cerebral
El sistema renina-angiotensina (RAS), conocido desde hace tiempo por su papel en el control de la presión arterial, también opera en el cerebro, y su disfunción podría ser un factor clave en el desarrollo de la enfermedad de Parkinson. Cuando la vía de la angiotensina II se vuelve hiperactiva, desencadena estrés oxidativo, inflamación cerebral crónica, daño mitocondrial y deterioro de la barrera hematoencefálica, procesos que en conjunto aceleran la muerte de las neuronas productoras de dopamina. Una vía contrarreguladora que involucra ACE2 y la angiotensina (1-7) parece proteger las neuronas, pero se ve superada en el contexto del Parkinson. Un dato crucial es que ciertos medicamentos comunes para la presión arterial —en particular los ARA II y los inhibidores de la ECA capaces de atravesar la barrera hematoencefálica— muestran un potencial prometedor para frenar la progresión de la enfermedad. Esta revisión sintetiza evidencia molecular, epidemiológica y clínica temprana que apunta a la modulación del RAS como una estrategia genuinamente modificadora de la enfermedad, y no simplemente como un manejo sintomático.