Gut & MicrobiomeCómo los linfocitos T envejecidos destruyen tu barrera intestinal y alimentan la inflamación crónica
La mayoría de las personas sabe que el revestimiento intestinal se debilita con la edad, pero esta revisión destaca un culpable que a menudo pasa desapercibido: las células T inmunitarias que habitan en la pared intestinal. El intestino alberga la mayor población de células T del organismo, y estas células regulan directamente la integridad de la barrera intestinal. Con el envejecimiento, subpoblaciones específicas de células T —incluyendo Th17, Th22, células T reguladoras y células T gamma-delta— experimentan cambios en su composición y se vuelven disfuncionales; algunas se tornan senescentes o agotadas. Estos cambios alteran las señales que mantienen las uniones estrechas, las capas de moco y las defensas antimicrobianas. El resultado es un aumento de la permeabilidad intestinal, la translocación microbiana al torrente sanguíneo y la inflamación sistémica silenciosa conocida como inflammaging. Los hallazgos en infección por VIH y enfermedad inflamatoria intestinal ofrecen una ventana para comprender cómo el envejecimiento acelerado de las células T reproduce, de forma más rápida, lo que ocurre paulatinamente en adultos mayores sanos.