Gut & MicrobiomeCómo la inflamación crónica reconfigura silenciosamente el cerebro y desencadena la depresión
La inflamación crónica —impulsada por factores como una salud intestinal deficiente, enfermedades periodontales, obesidad, menopausia, estrés y envejecimiento— puede alterar directamente la función cerebral y contribuir a la depresión, la ansiedad, la niebla mental y el riesgo de demencia. El profesor Ed Bullmore, del King's College London, sostiene que la separación que hace la medicina entre salud física y mental ha ocultado las verdaderas causas raíz de los trastornos del estado de ánimo. Investigaciones emergentes sugieren que aproximadamente el 30% de los casos de depresión grave pueden tener un origen inflamatorio, lo que significa que los antidepresivos estándar podrían estar errando el tiro por completo. Las estrategias prácticas que se abordan incluyen una dieta antiinflamatoria, ejercicio dirigido, reducción del estrés y salud bucodental, todas las cuales pueden reducir la inflamación cerebral y mejorar los resultados en el estado de ánimo.