Longevity & AgingCómo los trastornos del sueño duplican silenciosamente tu riesgo de ictus — y qué hacer al respecto
Esta revisión narrativa de 2025 sintetiza la evidencia sobre la relación compleja y bidireccional entre los trastornos del sueño y el accidente cerebrovascular (ACV). La apnea obstructiva del sueño (AOS) afecta hasta al 71% de los pacientes con ACV y duplica de forma independiente el riesgo de ACV a través de hipoxia intermitente, inflamación sistémica, disfunción endotelial y desregulación autonómica. El insomnio, el síndrome de piernas inquietas, la duración anormal del sueño y las alteraciones del ritmo circadiano también elevan de forma independiente el riesgo cerebrovascular. A su vez, el ACV con frecuencia desencadena o agrava los trastornos del sueño, lo que deteriora la rehabilitación, la recuperación cognitiva y la calidad de vida. Los autores destacan que estas afecciones siguen estando peligrosamente infradiagnosticadas e infratratadas en la atención clínica del ACV, y abogan por estrategias personalizadas y multidisciplinarias de detección y manejo que incluyan CPAP, intervenciones conductuales y opciones farmacológicas.