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Mayor duración de la lactancia materna asociada a menor densidad ósea en niños asiáticos a los 6 años

Un estudio de cohorte prospectivo encuentra que la lactancia materna prolongada y la introducción tardía de alimentos sólidos pueden reducir la densidad mineral ósea en la primera infancia.

viernes, 15 de mayo de 2026 1 visualización
Publicado en Am J Clin Nutr
A mother breastfeeding an infant beside a table with bowls of soft solid foods like pureed vegetables and cereal, in a bright home kitchen setting

Resumen

Un estudio realizado con 207 niños singapurenses de la cohorte GUSTO encontró que una mayor duración de la lactancia materna se asoció con una menor densidad mineral ósea a los 6 años de edad, especialmente en las niñas. La introducción tardía de alimentos y bebidas complementarios también se relacionó con una menor densidad ósea, sobre todo en los niños, aunque estas asociaciones se debilitaron tras el ajuste estadístico completo. Los investigadores utilizaron escáneres DEXA para medir la densidad ósea de la columna lumbar y del cuerpo completo, y aplicaron regresión regularizada LASSO para controlar múltiples covariables. Los hallazgos sugieren que, si bien la lactancia materna ofrece numerosos beneficios, la lactancia exclusiva prolongada sin una introducción oportuna de alimentos complementarios podría tener consecuencias no deseadas para el desarrollo óseo durante la infancia. Estos resultados destacan la importancia de estrategias de nutrición temprana equilibradas que optimicen tanto la lactancia materna como la introducción oportuna de alimentos sólidos.

Resumen detallado

La nutrición en la primera infancia sienta las bases para la salud ósea a lo largo de toda la vida; sin embargo, la relación entre la duración de la lactancia materna y la densidad mineral ósea (BMD) en la infancia ha sido poco estudiada, en particular en poblaciones asiáticas. Este estudio prospectivo de la cohorte GUSTO en Singapur aporta matices importantes a las guías de alimentación infantil al examinar cómo la duración de la lactancia materna y el momento de introducción de la alimentación complementaria se relacionan con los resultados óseos a los 6 años de edad.

Los investigadores analizaron a 207 niños sanos nacidos a término que contaban con registros completos de duración de lactancia materna y con absorciometría de rayos X de energía dual (DXA) que medía la BMD de la columna lumbar y de cuerpo entero. Se calcularon puntuaciones Z específicas de la cohorte para la BMD areal y la densidad mineral ósea aparente. El modelado estadístico empleó regresión regularizada LASSO para manejar múltiples covariables minimizando el sobreajuste.

Los hallazgos clave revelaron que una mayor duración de la lactancia materna se asoció significativamente con puntuaciones Z de BMD de cuerpo entero y de columna lumbar más bajas. Es importante destacar que esta asociación estuvo impulsada principalmente por las niñas, en quienes una lactancia más prolongada se correlacionó con una menor densidad ósea en múltiples medidas, incluso tras los ajustes correspondientes. En los niños varones, la introducción más tardía de alimentos complementarios se asoció con una menor densidad ósea lumbar, aunque estas asociaciones se atenuaron en los modelos completamente ajustados.

Las implicaciones clínicas son relevantes. La lactancia materna sigue siendo ampliamente beneficiosa para el desarrollo inmunológico, cognitivo y metabólico; sin embargo, estos datos sugieren una posible compensación negativa para la mineralización ósea cuando la lactancia se prolonga sin una nutrición complementaria adecuada. Las respuestas diferenciadas por sexo podrían reflejar diferencias hormonales o metabólicas en la forma en que niños y niñas acumulan mineral óseo durante la primera infancia.

Las advertencias incluyen el tamaño muestral relativamente pequeño de 207 niños y el hecho de que este resumen se basa únicamente en el abstract, lo que limita una evaluación completa del ajuste por factores de confusión. Los hallazgos provienen de una cohorte predominantemente asiática, lo que puede limitar su generalización. No obstante, este estudio refuerza la importancia de la introducción oportuna de alimentos complementarios como componente de la optimización de la salud ósea en la infancia.

Hallazgos clave

  • Longer breastfeeding duration associated with lower whole-body and lumbar spine BMD Z-scores at age 6.
  • The inverse breastfeeding-BMD association was statistically significant in girls but not boys.
  • Delayed complementary food introduction linked to lower lumbar spine bone density, primarily in boys.
  • Associations for complementary food timing were attenuated after full LASSO model adjustment.
  • Findings suggest timely solid food introduction alongside breastfeeding may protect childhood bone accrual.

Metodología

Estudio de cohorte prospectivo de 207 niños de 6 años nacidos a término pertenecientes a la cohorte GUSTO de Singapur. Se realizaron escaneos DEXA para evaluar la densidad mineral ósea areal de cuerpo entero y columna lumbar, así como la densidad mineral ósea aparente, utilizando puntuaciones Z específicas de la cohorte. El análisis multivariable empleó regresión regularizada LASSO para controlar las covariables sin incurrir en sobreajuste.

Limitaciones del estudio

El tamaño muestral de 207 niños es relativamente modesto, lo que puede limitar la potencia estadística y la detección de efectos sutiles. La población del estudio proviene de una cohorte singapurense, lo que restringe la generalización a otros grupos étnicos y geográficos. El diseño observacional impide establecer inferencias causales, y no puede descartarse la presencia de factores de confusión residuales derivados de variables no medidas (p. ej., nutrición materna, niveles de vitamina D, actividad física). La densidad ósea a los 6 años de edad puede no predecir los resultados de salud esquelética a largo plazo.

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